El golfista español Sergio García ha expresado su preocupación por el reciente cambio del Official World Golf Ranking (OWGR), advirtiendo que el nuevo criterio aplicado a LIV Golf puede acabar perjudicando seriamente a los jugadores a medio y largo plazo, pese a suponer un avance tras años de exclusión.
LIV Golf entra en el ranking mundial… con condiciones polémicas
El estreno de la temporada de LIV Golf en Riad fue histórico: por primera vez, el circuito alternativo otorgó puntos para el ranking mundial, después de que el OWGR anunciara que solo los jugadores que terminen entre los diez primeros en cada torneo recibirán puntuación.
Once jugadores, entre ellos el ganador Elvis Smylie, fueron los primeros en beneficiarse de esta decisión, que pone fin a cuatro temporadas de bloqueo al circuito saudí.
El presidente del OWGR, Trevor Immelman, justificó la medida señalando la necesidad de encontrar un sistema “equitativo” para todos los circuitos profesionales, subrayando que el ranking debe respetar las vías meritocráticas tradicionales del golf mundial.
Satisfacción inicial… y dudas de fondo
Aunque Sergio García reconoce que el reconocimiento de LIV por parte del OWGR es un paso adelante, considera que el sistema elegido es injusto y peligroso para muchos jugadores.
«Es un paso positivo, sin duda. ¿Es justo? El tiempo lo dirá, pero no lo parece del todo», afirmó el castellonense antes del torneo de LIV Adelaida.
El problema, según García, es claro: terminar fuera del ‘top 10’ supone recibir cero puntos, pero ese torneo sí cuenta para el divisor del ranking, lo que puede provocar una caída constante en la clasificación mundial.
«Cada vez que acabas undécimo o peor, no sumas nada y añades un torneo más al divisor. A medio plazo, eso puede hacer mucho daño», explicó.
Un “recorte encubierto” que indigna a LIV
El descontento no es exclusivo de García. El CEO de LIV Golf, Scott O’Neil, calificó la decisión del OWGR como “sin precedentes”, mientras que Jon Rahm afirmó abiertamente que no es justa.
Preguntado por la posibilidad de introducir un corte en los torneos de LIV, ahora disputados con 57 jugadores, García aprovechó para lanzar un dardo directo al ranking mundial:
«Cuando se trata de puntos del ranking, ya nos han hecho un corte: el top 10. Es como una norma no escrita», sentenció.
Beneficio para unos pocos, castigo para la mayoría
El nuevo sistema puede beneficiar claramente a jugadores dominantes, pero dejará en una situación delicada a quienes no encadenen grandes resultados. Así lo demuestra el caso de Elvis Smylie, el australiano de 23 años que, tras ganar en Riad, ascendió 56 puestos hasta el número 77 del mundo.
Smylie ve esta oportunidad como una puerta directa a los grandes torneos:
«Entrar en el top 50 te da acceso a los cuatro majors. Estoy muy cerca y ahora es una posibilidad real», afirmó, reconociendo que el Masters ya está en su horizonte.
Más puntos que nunca… pero no para todos
Aunque LIV Golf no obtuvo “todo el pastel”, como dijo Talor Gooch, ahora dispone de más puntos OWGR que nunca. Sin embargo, al limitar la puntuación a los diez primeros y empates, solo un grupo reducido de jugadores podrá progresar de forma significativa.
En conclusión, el llamado “criterio no escrito” del OWGR podría convertirse en viento a favor para los pocos que dominen LIV, mientras arrastra a los demás a una caída constante en el ranking mundial, justo lo que Sergio García teme que ocurra.

