En el marco de la intensa campaña hacia las elecciones presidenciales del FC Barcelona fijadas para el 15 de marzo de 2026, el precandidato Víctor Font ha desvelado un plan de revolución deportiva que ha encendido el debate en el barcelonismo. Bajo el discurso de una “limpieza total” en la estructura deportiva y de romper con los modelos tradicionales de gestión, Font ha anunciado que si llega a la presidencia no renovará a Deco como director deportivo y que implementará un modelo basado en un tridente profesionalizado para dirigir todas las parcelas del fútbol en la entidad azulgrana.
Adiós a Deco: ¿una decisión polémica o necesaria?
Desde el inicio de su campaña, Víctor Font ha sido claro: su proyecto no contempla a Deco como director deportivo. Según ha repetido en varias entrevistas y actos públicos, Deco no encaja en el modelo de gestión que él propone, enmarcado en una estructura más profesional y menos presidencialista.
Este movimiento no solo representa un cambio de hombre, sino de filosofía interna. Deco se ha convertido en una figura central en el actual proyecto de Joan Laporta, siendo parte importante de la dirección deportiva que ha acompañado al técnico Hansi Flick en los últimos meses. La decisión de sustituirlo ha generado reacciones dentro del entorno barcelonista y abre una línea de conflicto directo frente a las posturas que defienden continuidad y estabilidad en la gestión deportiva.
Font argumenta que la salida de Deco es necesaria para romper con lo que él califica de “modelo presidencialista”, que atribuye a prácticas de gestión que han mantenido al club en un ciclo de promesas incumplidas y falta de resultados sostenibles. Esto se enmarca en su discurso más amplio de modernización y profesionalización de la estructura deportiva del Barça.
El “tridente”: un modelo completo para dirigir el fútbol
En lugar de un único director deportivo, Font propone una estructura compuesta por tres figuras clave: Carles Planchart, Albert Puig y Francesc Cos. Según el precandidato, este tridente ofrecerá “estabilidad y profesionalización a la parcela deportiva” y, al mismo tiempo, integrará todas las fases del fútbol dentro del club.
Carles Planchart: liderazgo táctico y visión moderna
Planchart sería el encargado de liderar la gestión del primer equipo, aportando su bagaje como analista táctico y su experiencia internacional junto a entrenadores de élite. Su rol no solo se limita a coordinar decisiones deportivas, sino también a garantizar que el juego respete un estilo competitivo, atractivo y sostenible, con visión a largo plazo.
Albert Puig: La Masia como epicentro del futuro
El papel de Albert Puig será recuperar y potenciar La Masia, la histórica cantera culé que, según Font, debe volver a ser eje del proyecto deportivo. Puig, con experiencia en la formación de jóvenes talentos, será responsable del fútbol base, con el objetivo de reforzar la identidad de cantera y asegurar un proceso de crecimiento interno de jugadores que pueda competir al más alto nivel.
Francesc Cos: rendimiento y ciencia aplicada
Finalmente, Francesc Cos se encargará de liderar el área de rendimiento, apostando por métodos innovadores y una mayor inversión en ciencia y desarrollo (I+D) para maximizar el rendimiento físico y mental de los futbolistas. Este enfoque incluye la creación de departamentos especializados y estrategias de apoyo para que los jugadores rindan al máximo.
Crítica a Laporta y ¿plebiscito en marcha?
La propuesta de Font va más allá de una simple reorganización deportiva. Se inscribe dentro de un discurso crítico hacia la gestión de Joan Laporta, a quien acusa de prácticas presidencialistas y de priorizar intereses personales por encima del rendimiento deportivo y la profesionalización del club. Esta crítica ha tomado especial relevancia tras la dimisión de Laporta como presidente para presentarse nuevamente a las elecciones, lo que ha polarizado el debate interno.
Font ha hecho un llamamiento a la unidad de otras precandidaturas que también se oponen a Laporta, con la intención de consolidar un frente común capaz de ofrecer un cambio estructural real dentro del Barça. Esta estrategia plantea una elección que, para él, no es solo sobre personas, sino sobre el modelo de club que el barcelonismo quiere para el futuro.
¿Estabilidad o riesgo? Reacciones del entorno azulgrana
Las reacciones no se han hecho esperar. La salida de Deco podría fracturar parte del entorno técnico actual, especialmente entre quienes defienden la continuidad del proyecto del equipo, incluyendo el cuerpo técnico y parte de la plantilla que ha encontrado estabilidad con Flick y la estructura actual.
Además, la propuesta de Font de reforzar la Masia choca con críticas internas que sostienen que la estructura formativa actual ya requiere una revisión profunda, no solo de inversiones económicas, sino de gestión y liderazgo interno. El tridente de Font responde a una visión de largo plazo, pero también abre interrogantes sobre su capacidad de ejecución de manera conjunta y coordinada.
Conclusión: ¿un antes y un después en la dirección deportiva del Barça?
La propuesta de Víctor Font representa uno de los cambios más ambiciosos en materia deportiva desde hace años en el FC Barcelona. Al descartar a Deco y apostar por una estructura tripartita profesionalizada, el precandidato no solo lanza una apuesta táctica, sino también ideológica: un Barça menos presidencialista y más técnico.
Queda por ver si esta visión será respaldada por los socios y cómo reaccionará el club ante la polarización deportiva y política que se vive en plena campaña electoral, en un momento en que el barcelonismo clama por estabilidad, eficiencia y resultados.

