Desde el sector sanitario se están emitiendo alertas sobre una nueva tendencia entre adolescentes conocida como el reto del paracetamol. Este reto consiste en ingerir grandes cantidades de este analgésico, lo que ha llevado a varios jóvenes a requerir atención médica en hospitales del país.
El paracetamol, aunque es un medicamento común y efectivo para aliviar el dolor, puede causar daños severos en el hígado si se consume en dosis elevadas. En Estados Unidos, ya se ha registrado la muerte de un niño de once años debido a esta práctica. En España, el Hospital Regional de Málaga ha reportado múltiples ingresos de menores de 14 años por intoxicaciones graves asociadas a este reto.
Laura Redondo, profesora titular de farmacología en la Universidad Europea, explica que la dosis máxima diaria y segura de paracetamol depende de cada individuo. Para un adulto de alrededor de 60 kilogramos, la dosis segura es de entre 3 y 4 gramos al día. Sin embargo, para niños y adolescentes, la dosis máxima adecuada varía entre 2 y 3 gramos, ya que sus sistemas hepáticos y renales no se encuentran completamente desarrollados, lo que aumenta el riesgo de toxicidad.
La intoxicación por paracetamol se desarrolla en tres etapas. En la fase inicial, que ocurre entre 12 y 24 horas después de la ingesta excesiva, los síntomas incluyen náuseas, vómitos y diarrea. Es crucial que, ante la sospecha de intoxicación, el individuo sea trasladado a un centro médico para recibir atención adecuada, como un lavado de estómago.
En la segunda fase, que transcurre entre 24 y 48 horas, puede presentarse una ligera estabilización del paciente, con un leve aumento de las enzimas hepáticas. Sin embargo, entre 48 y 72 horas después de la ingesta, si no se atiende la intoxicación, puede ocurrir un daño hepático severo con el riesgo de necrosis o la posibilidad de muerte.
Ante este panorama, Redondo sugiere que se implementen medidas de prevención en los centros educativos, ya que dicho reto a menudo se propaga en entornos sociales entre los jóvenes.

