La tecnológica participada por el Estado invertirá 400 millones y cuadruplicará su huella industrial con el foco en Asturias, Córdoba, León, Madrid y mercados estratégicos como EE UU y Emiratos.
Plan industrial sin precedentes
La tecnológica española Indra prevé multiplicar por cuatro su presencia industrial entre 2024 y 2027, con la apertura de nueve nuevas fábricas y la incorporación de 3 000 trabajadores. El plan contempla una inversión total de 400 millones de euros, consolidando a la compañía como uno de los grandes tractores del nuevo ciclo industrial ligado a defensa y tecnología estratégica.
La expansión se centrará en Asturias, Córdoba, León y la Comunidad de Madrid, además de reforzar su implantación internacional en Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos.
Córdoba, León y Kansas: primeras aperturas
Durante 2026, Indra abrirá tres nuevas plantas en Córdoba, León y Kansas (EE UU). En España, la producción estará orientada a blindados, radares, drones y sistemas antidrones (C-UAS).
En Gijón, tras la compra de las instalaciones conocidas como “El Tallerón”, la compañía fabricará el blindado 8×8 Dragón, con una inversión de 40 millones de euros para adaptar la infraestructura. Córdoba se consolida como polo tecnológico con la fabricación de radares y tecnología contra drones.
En León, concretamente en Villadangos del Páramo, impulsará un centro especializado en drones tácticos, en alianza con la empresa estatal emiratí Edge.
Estados Unidos y contratos millonarios
La expansión exterior incluye una inversión de 50 millones de dólares en Kansas City, donde Indra fabricará radares, radios y sistemas de movilidad inteligente.
Su filial estadounidense se ha adjudicado contratos clave con la Fuerza Aérea de EE UU y la Administración Federal de Aviación (FAA), por importes que superan los 500 millones de dólares, reforzando su posicionamiento en tecnología de defensa y control aéreo.
2027: el año decisivo
El salto definitivo llegará en 2027, cuando la compañía prevé poner en marcha cinco nuevas plantas en España —aún por concretar ubicación— y una más en Emiratos Árabes Unidos para el ensamblaje de radares.
Fuentes del grupo apuntan a que Asturias podría albergar otra fábrica de blindados, mientras que en la Comunidad de Madrid se proyecta el Indra Technology Hub, un macrocentro tecnológico centrado en Defensa que contará con una inversión de 385 millones de euros, con financiación del Banco Europeo de Inversiones.
Defensa, reindustrialización y soberanía estratégica
El plan encaja en la estrategia de rearme y reindustrialización impulsada en Europa tras el nuevo escenario geopolítico internacional. Indra, junto a compañías como Navantia o Airbus, está llamada a ejercer de tractor para pymes y proveedores nacionales.
Actualmente trabaja con 450 proveedores y prevé multiplicar por 2,5 su producción de material militar y tecnología de doble uso entre 2024 y 2026.
La expansión no solo supone crecimiento empresarial, sino también un cambio estructural en la industria española, con más peso en sectores estratégicos como defensa, ciberseguridad y sistemas aeroespaciales.
La gran incógnita es si España sabrá aprovechar esta ola industrial para consolidar una verdadera soberanía tecnológica o si quedará subordinada a las dinámicas geopolíticas de sus aliados.

