La ampliación de La Píndola en Málaga se ha convertido en un nuevo foco de polémica en la gestión municipal. El Ayuntamiento de Málaga, a través de la empresa pública Promálaga, ha decidido rescindir de mutuo acuerdo el contrato con la constructora adjudicataria apenas seis meses después de iniciar los trabajos, lo que provocará un retraso de al menos medio año y un sobrecoste cercano a los 250.000 euros para las arcas públicas.
A pesar de que el ritmo de ejecución de la obra no era el esperado, el consistorio ya ha abonado 26.407,36 euros a la empresa por los trabajos realizados hasta el momento, según las certificaciones emitidas por la dirección facultativa.
La ampliación de La Píndola en Málaga tendrá un sobrecoste de 250.000 euros
El contrato inicial para la ampliación de La Píndola en Málaga fue adjudicado en septiembre de 2025 a la empresa T. Arjona por 1.694.000,01 euros (IVA incluido).
El proyecto contemplaba un plazo de ejecución de 14 meses, por lo que la infraestructura debía estar terminada en noviembre de 2026.
Sin embargo, apenas seis meses después del inicio de las obras, el Ayuntamiento ha decidido romper el contrato alegando que el ritmo de ejecución no era el adecuado.
Ahora, el proyecto deberá volver a salir a licitación, y según fuentes municipales, lo hará con un presupuesto que será aproximadamente 250.000 euros superior al anterior debido a la actualización de precios de mercado.
Esto implica que la ampliación costará más dinero público y llegará con un retraso considerable.
Retraso mínimo de seis meses en la obra
El nuevo contrato volverá a establecer un plazo de ejecución de 14 meses, aunque el Ayuntamiento ha adelantado que premiará en la licitación a las empresas que puedan reducir el tiempo de obra hasta ocho semanas.
Aun así, el retraso acumulado ya alcanza al menos seis meses, sin contar el tiempo necesario para convocar el nuevo concurso público, adjudicar el contrato y reiniciar los trabajos.
Incluso en el escenario más optimista, si la obra se adjudicara en abril de 2026, la ampliación no estaría finalizada hasta abril de 2027, siempre que no se produzcan nuevos retrasos.
Críticas por la gestión de fondos públicos
La decisión ha generado críticas desde la oposición municipal. El concejal del PSOE en Málaga, Mariano Ruiz Araujo, ha calificado la situación como “una nefasta y oscura gestión” dentro de la empresa pública Promálaga.
Según el edil socialista, romper el contrato sin penalizar a la empresa supone un perjuicio para las arcas públicas.
“Ayuntamiento y constructora firmaron un contrato con compromisos. Si no se cumplen, la empresa debería ser penalizada”, afirmó.
Ruiz Araujo considera que la resolución del contrato no garantiza una correcta gestión del dinero público, ya que el proyecto terminará costando un cuarto de millón de euros más que el presupuesto inicial.
Además, el concejal recordó que sigue abierto un proceso judicial relacionado con presuntas irregularidades en la gestión anterior de Promálaga, lo que, a su juicio, refleja problemas estructurales en la administración de la empresa pública.
Qué es la incubadora La Píndola
La incubadora La Píndola está situada en el distrito de Teatinos y forma parte de la estrategia municipal para impulsar el emprendimiento en sectores creativos y culturales.
El edificio ocupa un antiguo cortijo andaluz rehabilitado, distribuido actualmente entre planta baja y primera planta.
En su estado actual, el centro dispone de seis espacios de trabajo para emprendedores, además de zonas comunes y áreas de apoyo empresarial.
La ampliación busca duplicar los espacios para empresas
El proyecto de ampliación de La Píndola en Málaga pretende ampliar considerablemente las instalaciones.
Cuando finalicen las obras, el espacio contará con:
- 15 espacios para empresas emergentes
- Tres salas de reuniones
- Una sala de usos múltiples
- Un office para usuarios
- Un patio común de 80 metros cuadrados
El objetivo del proyecto es reforzar la oferta municipal de incubación empresarial, especialmente en sectores vinculados a las industrias creativas y culturales.
Sin embargo, la ruptura del contrato inicial y el aumento del presupuesto han vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la gestión de los proyectos públicos en Málaga, especialmente cuando implican sobrecostes y retrasos que terminan afectando al dinero de los contribuyentes.

