Un enjambre se ha instalado en uno de los brazos de la cruz, generando curiosidad entre los vecinos sin representar peligro para los viandantes.
Un enjambre sorprende en un monumento urbano
La presencia de una colmena de abejas en el crucero gallego situado en la confluencia de las avenidas María Auxiliadora y José Laguillo ha llamado la atención de numerosos viandantes en los últimos días.
El enjambre se ha asentado en el brazo derecho de la cruz, muy cerca de la figura de Cristo crucificado que corona este singular monumento, instalado en Sevilla desde principios de la década de 1990 como parte de un gesto de hermanamiento cultural con Galicia.
Las abejas no representan un peligro
Especialistas en apicultura señalan que, si no se sienten amenazadas, las abejas no representan un peligro para las personas. Este tipo de agrupaciones, conocido como enjambrazón, corresponde a procesos naturales de asentamiento o descanso temporal de una colonia.
Durante esta fase, los insectos suelen mostrarse tranquilos, ya que buscan un nuevo lugar para establecer la colmena definitiva. Además, su actividad es fundamental para la polinización de plantas y cultivos, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas y la seguridad alimentaria.
Según la FAO, más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen en alguna medida de la polinización por insectos, entre ellos las abejas.
Un crucero con historia
El crucero gallego es obra del escultor Feal y fue donado a Sevilla por la Junta de Galicia con motivo de la Exposición Universal de 1992. En su pedestal puede leerse la inscripción:
«Galicia a la ciudad de Sevilla. Julio 1992. Exposición Universal».
Este tipo de cruceros son elementos tradicionales del paisaje gallego, situados en plazas o caminos como símbolos religiosos y culturales. Su presencia en Sevilla es un gesto de hermanamiento cultural entre ambas regiones.
Curiosidad y concienciación ambiental
Más de tres décadas después, el crucero sigue siendo un referente urbano en María Auxiliadora, y la aparición de esta colmena añade una escena singular que despierta la curiosidad de vecinos y visitantes.
Al mismo tiempo, sirve para recordar la importancia de proteger a las abejas, insectos esenciales para la polinización, la biodiversidad y la producción agrícola.

