La provincia de Huelva se enfrenta a un serio desafío en la lucha contra el narcotráfico tras confirmarse que las nuevas embarcaciones ‘interceptadoras’ adquiridas por el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) no serán destinadas a su base marítima. Este hecho genera preocupación entre los funcionarios, ya que Huelva se ha consolidado como uno de los principales puntos de entrada de droga en España y Europa.
Actualmente, la base del SVA en Huelva opera con un patrullero de casi 20 años de servicio y una semirrígida tipo zodiac, la Fénix II, considerada insuficiente para persecuciones de alta velocidad frente a las ‘narcolanchas’. Según los agentes, la situación aumenta el riesgo operativo y pone en peligro la seguridad de los funcionarios.
La situación de Huelva frente al narcotráfico
La fiscal delegada antidroga de Huelva, Ana Isabel Laso, explicó que la provincia «se ha convertido en uno de los mayores centros logísticos dedicados al narcotransporte de Europa», un argumento que refuerza la necesidad de contar con embarcaciones modernas y rápidas. Sin embargo, ninguna de las ocho nuevas Rodman 55 Audaz que la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) está incorporando al SVA se destinará a Huelva.
Estas nuevas embarcaciones, diseñadas específicamente para interceptar ‘narcolanchas’, permiten alcanzar velocidades de hasta 55 nudos con gran estabilidad y resistencia, ofreciendo una seguridad mucho mayor a los agentes que las tripulan. Aun así, según fuentes consultadas, tres de estas patrulleras han sido asignadas a Cádiz y el resto se repartirá entre otras provincias andaluzas y el Levante.
Limitaciones de las embarcaciones actuales
Los funcionarios del SVA en Huelva han elevado un escrito interno denunciando que la semirrígida Fénix II es insuficiente para enfrentarse a las ‘narcolanchas’ actuales, capaces de superar los 55 nudos cuando transportan droga. La falta de velocidad y estabilidad aumenta el riesgo de accidentes y lesiones, como reflejan las bajas médicas crecientes por los constantes ‘pantocazos’ durante las persecuciones.
Además, el patrullero de la base tiene casi dos décadas de servicio y sufre averías frecuentes, lo que limita aún más la capacidad operativa del SVA en la provincia. Los agentes advierten que, sin medios adecuados, es solo cuestión de tiempo que se produzcan incidentes graves.
Nuevas ‘interceptadoras’ y reparto desigual
Las nuevas Rodman 55 Audaz representan un salto cualitativo frente a las semirrígidas actuales. Con 17,33 metros de eslora, casi cuatro de manga y un casco rígido, estas embarcaciones permiten persecuciones de alta velocidad con mayor seguridad. Sin embargo, la decisión de no asignar ninguna de estas patrulleras a Huelva ha generado malestar entre los funcionarios, quienes consideran la medida difícil de justificar operativamente.
Expertos consultados señalan que la provincia debería contar al menos con dos de estas nuevas embarcaciones para controlar eficazmente los principales puntos calientes: ríos Guadiana y Guadalquivir, y rías interiores de Punta Umbría, Piedras y Carreras. La falta de medios podría desplazar aún más la actividad del narcotráfico hacia Huelva, consolidando la provincia como puerta abierta para las redes criminales.
Huelva, epicentro de incautaciones de droga
Las cifras de incautaciones en Huelva reflejan la magnitud del problema. En 2025, se interceptaron aproximadamente 42.000 kilos de hachís, un aumento del 22% respecto al año anterior. Esto coloca a Huelva como segunda provincia andaluza en entrada de hachís, solo por detrás de Cádiz, y concentra alrededor del 10% de la droga incautada en todo el país.
El sindicato CSIF, que representa a los funcionarios del SVA, ha señalado que las nuevas patrulleras ya están demostrando eficacia allí donde operan, ofreciendo mayor seguridad y capacidad de respuesta. La exclusión de Huelva de este reparto ha sido calificada como «difícilmente justificable» y aumenta la presión sobre el organismo para mejorar los medios y condiciones laborales.
Riesgo y reivindicaciones
Los agentes del SVA en Huelva reclaman embarcaciones adecuadas, reconocimiento como profesión de riesgo y equiparación salarial con otros cuerpos. Actualmente, los salarios pueden ser hasta un 25% inferiores a los de organismos con funciones similares, rondando los 1.500 euros mensuales. La falta de recursos y la exposición al peligro en persecuciones de alta velocidad convierten la situación en una cuestión urgente.
En resumen, la ausencia de las nuevas ‘interceptadoras’ en Huelva aumenta el riesgo operativo, limita la eficacia en la lucha contra el narcotráfico y podría consolidar a la provincia como punto privilegiado para el trasiego de drogas en España. La situación exige una respuesta urgente para garantizar la seguridad de los agentes y frenar la entrada de narcóticos en territorio nacional.

