Acciona ha confirmado en su informe interno que pagó cheques al portador al Bar Franky, el establecimiento de Pamplona vinculado a facturas falsas dentro del denominado ‘caso Koldo’. La constructora reconoce un total de seis pagos mediante cheques al portador entre 2015 y 2018, por un importe de 6.304 euros, dentro de un total de 6.640 euros abonados al bar. La revelación se produce en un documento de 151 páginas presentado ante el juez, en el que Acciona detalla las transacciones para defender la legalidad de sus operaciones, aunque sin justificar la elección de esta modalidad de pago.
El uso de cheques al portador al Bar Franky genera especial atención en la investigación, ya que estos instrumentos no identifican al beneficiario final, dificultando rastrear el destino de los fondos y encajando con la mecánica descrita por la UCO para desviar dinero hacia el entorno de Koldo García y Santos Cerdán mediante facturas por servicios no prestados.
El informe interno de Acciona y los cheques al portador al Bar Franky
El documento interno de Acciona confirma que las facturas abonadas al Bar Franky estaban vinculadas a “eventos y menús mensuales” y que seis de las siete facturas se pagaron mediante cheques al portador al Bar Franky, mientras que solo una se hizo por transferencia bancaria. El desglose incluye importes entre 449 y 1.050 euros, emitidos entre enero de 2017 y febrero de 2018, y una transferencia puntual de 1.625 euros en diciembre de 2016.
El informe no explica por qué se recurrió a los cheques al portador, pese a que otros pagos a empresas como Servinabar sí se realizaron exclusivamente mediante transferencias, generando un historial financiero transparente. Esta omisión ha aumentado la atención de los investigadores sobre el uso de estos cheques al portador al Bar Franky en el marco del caso Koldo.
La operativa del presunto fraude
Según la UCO, la operativa consistía en la emisión de facturas ficticias por parte del Bar Franky hacia Acciona, que luego pagaba en efectivo mediante cheques al portador, retornando los fondos al entorno de Koldo García y Santos Cerdán. El asesor fiscal del bar, Miguel Moreno, fue señalado como pieza clave en la confección de facturas dirigidas a la UTE Recajo, integrada por Acciona Infraestructura y IC Construcción, Ingeniería y Gestión de Obras.
El uso de cheques al portador al Bar Franky facilitaba la opacidad del proceso, permitiendo que los pagos no dejaran un rastro nominativo, lo que encaja con la estrategia denunciada por la UCO de canalizar dinero hacia terceros mediante facturas inexistentes.
Contexto del ‘caso Koldo’ y la implicación de Acciona
El ‘caso Koldo’ investiga una red que vincula a Koldo García y Santos Cerdán con contratos públicos y empresas constructoras, incluyendo Acciona. Conversaciones grabadas por la propia UCO mencionan pagos a través de intermediarios relacionados con adjudicaciones de obra pública.
El informe de Acciona identifica únicamente al propietario y a un gestor del Bar Franky y cuantifica el total de pagos en 6.640 euros, de los cuales 6.304 se realizaron mediante cheques al portador al Bar Franky. Aunque el importe es reducido frente a otros pagos investigados —como los casi siete millones abonados a Servinabar—, el foco está en la elección del instrumento de pago y su potencial uso para ocultar el destino final del dinero.
Relevancia legal de los cheques al portador
Un cheque al portador permite que cualquier persona que lo presente cobre el importe, sin que conste un beneficiario específico. En un procedimiento judicial que investiga cómo se desviaban fondos mediante facturas falsas, el reconocimiento de Acciona sobre la emisión de cheques al portador al Bar Franky refuerza la importancia de estos pagos como elemento de la investigación.
Los expertos en derecho mercantil y penal consideran que, más allá del importe, la práctica de utilizar cheques al portador genera dudas sobre el control interno y la trazabilidad de los fondos dentro de la empresa.
Próximos pasos en la investigación
El informe interno de Acciona se suma a las diligencias de la UCO y podría servir para esclarecer la responsabilidad de los implicados en el caso Koldo, especialmente sobre el papel de intermediarios y la elección de instrumentos de pago opacos. La Justicia valorará tanto la naturaleza de los pagos como la intención de la empresa al usar cheques al portador al Bar Franky, determinando posibles responsabilidades civiles y penales.

