Las temperaturas récord de esta semana superan en más de diez grados la media habitual de marzo en Galicia, antes de que la borrasca Therese genere chubascos en las provincias atlánticas.
Anomalía térmica histórica en Galicia
Este martes, Galicia registró temperaturas propias del final de la primavera e incluso del verano, en una jornada que ya ha quedado marcada en los registros meteorológicos. Según MeteoGalicia, varias estaciones superaron en más de diez grados la media de máximas de marzo, con algunos puntos alcanzando valores inéditos para la época.
Por ejemplo, Pontevedra alcanzó los 25,8 °C, cuando la media histórica para marzo es de 18,2 °C, acercándose a temperaturas típicas de junio. En Santiago de Compostela, los 22 °C registrados se adelantan tres meses respecto a la climatología habitual. En A Coruña, la estación de la Torre de Hércules midió 25,7 °C, superando incluso la media máxima de agosto (23,05 °C).
Este fenómeno no fue aislado. En Os Ancares, los 18 °C medidos duplicaron los valores normales del mes, y en la Mariña lucense, Viveiro presentó una anomalía de 10,8 °C, la más alta de toda la comunidad. La causa principal es una masa de aire cálido procedente del sureste, que irrumpió pese a que marzo comenzó con lluvias.
La llegada de la borrasca Therese cambia el panorama
El buen tiempo tendrá corta duración. La borrasca Therese, número 19 de la temporada según la Aemet, se formó al oeste de Lisboa y se desplazará hacia las Azores, provocando un aumento de la inestabilidad meteorológica en Galicia durante esta semana.
MeteoGalicia pronostica cielos con nubosidad media y alta, con chubascos más probables en las provincias atlánticas (A Coruña y Pontevedra), y de manera ocasional en Ourense. La borrasca provocará un ligero descenso de las temperaturas, que se mantendrán entre 18 °C y 21 °C, aunque el sur de Galicia superará de forma general los 20 °C. Según los expertos, las condiciones serán “agradables pero inestables”, sin precipitaciones intensas como las de otras borrascas.
Impacto social y turístico
El calor repentino permitió que muchos gallegos disfrutaran de la playa. Imágenes de Razo, en Carballo, muestran a ciudadanos aprovechando el día soleado, en lo que algunos llaman un “verano adelantado”. Sin embargo, esta anomalía climática pone de relieve la fragilidad de los patrones meteorológicos tradicionales y la incidencia de fenómenos atmosféricos extremos incluso en marzo.
La pregunta que queda abierta es si estos récords son un aviso de cambios climáticos más frecuentes o simplemente episodios puntuales de inestabilidad que volverán a la normalidad tras el paso de Therese.

