La N-540 entre Lugo y Vilamarín recibirá trabajos de rehabilitación integral tras el deterioro extremo causado por las borrascas; expertos denuncian que la solución definitiva pasa por la autovía A-56.
Inversión urgente tras el colapso de carreteras por temporales
El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, supervisó este miércoles las obras de reparación de la N-540 a su paso por Coles, en el marco del plan especial de mantenimiento de carreteras del Estado. La provincia de Ourense recibirá un refuerzo de inversión de 53 millones de euros, de los cuales 9 millones se destinan específicamente a reparar los daños provocados por las sucesivas borrascas que han deteriorado gravemente la red viaria.
Blanco destacó que las lluvias persistentes han dejado las carreteras en un estado crítico, dificultando incluso los trabajos de asfaltado, y subrayó que el Gobierno ha actuado con “rapidez, responsabilidad y compromiso inversor”. Además, informó que Transportes realizó un estudio exhaustivo para identificar los puntos más afectados y garantizar la seguridad de los conductores.
Detalles de las obras en la N-540 y otras vías estratégicas
El Ministerio de Transportes retomará la rehabilitación integral de la N-540 entre Lugo y Vilamarín, una actuación que abarcará 69 kilómetros con un presupuesto de 11 millones de euros. La intervención incluye la renovación completa del firme, no un simple bacheado, con el objetivo de garantizar la seguridad y el confort de la circulación.
Las obras forman parte de un plan más amplio que abarca también otras carreteras estatales de Ourense:
- N-120 en la comarca de Valdeorras (tramos entre O Barco, A Rúa y Vilamartín).
- N-542, conectando O Barco de Valdeorras con A Veiga y Carballeda.
- N-525, en la frontera con Zamora, y la A-52.
La duración estimada de los trabajos será de tres a cuatro meses, dependiendo de la meteorología y el avance de las actuaciones, según informó Blanco, quien pidió comprensión a los usuarios ante posibles retenciones o ralentización del tráfico.
Críticas sobre la seguridad y necesidad de la autovía A-56
A pesar de la inversión, Lisardo González, portavoz de la plataforma Pro A-56, denuncia que la N-540 sigue siendo “absolutamente peligrosa”, con socavones que ponen en riesgo tanto accidentes como daños a los vehículos. Según González, las soluciones parciales del pasado —capas de asfalto finas y temporales— no resolverán el problema ante la llegada de nuevas borrascas.
Desde la plataforma insisten en que la construcción de la autovía A-56 es imprescindible para el futuro del interior de Galicia, uniendo las capitales de Ourense y Lugo, actualmente aisladas en términos de conexión rápida y segura. Esta vía no solo facilitaría el tránsito norte-sur en Galicia, sino que también integraría la región en la conexión entre el norte de Portugal y Europa, cumpliendo criterios técnicos de eficiencia y coste.
“Circular por la N-540 actualmente supone un riesgo serio de accidente o de romper el coche. La A-56 no es un lujo, es una necesidad estratégica para Galicia”, subraya González.
Perspectiva final
Las obras en la N-540 son un paso necesario, pero no representan la solución definitiva para los problemas de comunicación y seguridad en el interior gallego. La A-56 emerge como la infraestructura clave pendiente, cuya ejecución podría evitar tragedias y mejorar la competitividad de la región.

