La ciudad combina gastronomía y tradición cofrade con una veintena de bares y restaurantes que ofrecen tapas y dulces típicos de Cuaresma.
Una ruta gastronómica con sabor a Semana Santa
Alcalá de Guadaíra ha dado inicio a la Ruta de la Tapa de Semana Santa, bajo el lema “Sabor y Pasión”, que reúne a una veintena de establecimientos de la ciudad. La iniciativa está impulsada por la Asociación de Hosteleros y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento, FICA, el Consejo de Hermandades y la Asociación Fotográfica Alcalareña, reforzando el vínculo entre gastronomía y cultura local.
La propuesta ofrece platos tradicionales de la Cuaresma, como bacalao, croquetas, espinacas, y dulces típicos como pestiños, rosquitos y empanadillas, apostando por la cocina artesanal y la preservación del patrimonio gastronómico de la ciudad.
Apoyo institucional y promoción del turismo local
La presentación oficial tuvo lugar en un restaurante del centro histórico, con la asistencia de la delegada de Comercio, Paula Fuster, y representantes del sector hostelero local. El presidente de la asociación, David Picazo, destacó que la ruta no solo pone en valor las recetas tradicionales, sino que también dinamiza la economía local y fomenta el turismo gastronómico durante la Cuaresma.
Paula Fuster subrayó que esta ruta contribuye a mantener viva la esencia de Alcalá y refuerza la identidad cultural de la ciudad, vinculando la gastronomía con la Semana Santa. Muchos de los bares participantes se encuentran cerca de templos y casas de hermandad, facilitando la combinación de tapas con la participación en los cultos.
Innovación y accesibilidad
Para mejorar la experiencia, los visitantes pueden consultar cartas y establecimientos mediante códigos QR, disponibles en la web oficial y en los locales participantes. Esta digitalización facilita el recorrido y permite a los visitantes planificar su ruta gastronómica de manera sencilla.
Una cita imprescindible
La Ruta de la Tapa de Semana Santa de Alcalá de Guadaíra se consolida como un evento que une gastronomía, tradición y devoción en un mismo recorrido. Es una oportunidad única para saborear la esencia de la ciudad, disfrutar de la repostería tradicional y participar de la profunda tradición cofrade que caracteriza al municipio.

