El endurecimiento de la normativa dispara las sanciones: 262 multas en un año evidencian el creciente conflicto entre ciclistas y peatones en la ciudad gallega.
Lo que está ocurriendo en A Coruña no es un caso aislado, sino el reflejo de un problema creciente en muchas ciudades españolas. La expansión de la movilidad “sostenible” choca de frente con la seguridad de los peatones y el respeto a las normas. Y los datos ya no dejan lugar a dudas.
262 multas en un año: el resultado de una normativa más dura
Durante 2025, la Policía Local de A Coruña impuso un total de 262 sanciones a ciclistas, lo que equivale a una media de cinco multas semanales. Este incremento se produce tras la entrada en vigor de una Ordenanza de Movilidad más restrictiva, impulsada por el gobierno municipal liderado por Inés Rey.
Ya en 2024, el propio consistorio reconocía más de 100 sanciones relacionadas con el uso indebido de bicicletas y patinetes. Sin embargo, lejos de mejorar la situación, el endurecimiento normativo parece haber destapado una realidad incómoda: muchos usuarios siguen ignorando las reglas básicas de convivencia vial.
Las infracciones más comunes: del móvil al caos en las aceras
Las sanciones no responden a casos aislados. Las infracciones más habituales dibujan un patrón preocupante:
- Circular por aceras o zonas peatonales
- Saltarse semáforos en rojo
- Uso de auriculares o teléfono móvil mientras se conduce
- Ir en dirección contraria
- No respetar la prioridad de los peatones
Estas conductas, lejos de ser anecdóticas, reflejan una falta de cultura vial que pone en riesgo a los viandantes. De hecho, las quejas de peatones han ido en aumento, denunciando una sensación constante de inseguridad en espacios que deberían ser exclusivamente suyos.
Multas de hasta 500 euros: cuando la temeridad sale cara
La nueva ordenanza establece sanciones económicas diferenciadas según la gravedad:
- Leves: hasta 100 euros
- Graves: alrededor de 200 euros (reducibles por pronto pago)
- Muy graves: hasta 500 euros
Entre las infracciones más severas destacan:
- Conducción temeraria
- Exceso de velocidad
- No respetar pasos de peatones
- Circular sin bajarse de la bicicleta al cruzar un paso peatonal
- Ser arrastrado o arrastrar otro vehículo
Especialmente llamativa es la multa de 500 euros por no desmontar de la bicicleta en pasos de peatones, una medida que ha generado polémica pero que busca reforzar la protección de los viandantes.
Movilidad sostenible vs. seguridad ciudadana: un debate abierto
El auge de la bicicleta y los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) ha sido promovido desde las administraciones como una alternativa ecológica. Sin embargo, los datos de A Coruña plantean una pregunta incómoda: ¿se ha priorizado la ideología “verde” por encima de la seguridad real de los ciudadanos?
Mientras el uso de estos vehículos sigue creciendo, también lo hace la percepción de descontrol. La falta de vigilancia efectiva durante años y la permisividad inicial han derivado en un escenario donde ahora se intenta corregir con sanciones.
Una convivencia cada vez más tensa
El caso de A Coruña pone sobre la mesa un problema estructural: la dificultad de integrar nuevos modelos de movilidad sin perjudicar a los peatones. La normativa existe, pero su cumplimiento sigue siendo irregular.
La cuestión de fondo es clara:
¿Estamos ante una necesaria corrección del desorden o ante el fracaso de un modelo de movilidad mal planificado desde el inicio?

