El sector del aceite de oliva vuelve a encender las alarmas: la producción cae hasta 1,29 millones de toneladas por el impacto de las borrascas, mientras los precios siguen sin compensar a los agricultores.
Menos aceite del esperado por lluvias y viento
La campaña 2025/2026 de aceite de oliva en España se cerrará con una producción de 1,29 millones de toneladas, lo que supone:
- Un 9% menos que la campaña anterior
- Un 6% por debajo de las previsiones iniciales
Según el Ministerio de Agricultura, las lluvias persistentes y fuertes rachas de viento entre diciembre y febrero han sido determinantes. Estas condiciones no solo retrasaron la recolección, sino que también provocaron daños directos en el fruto.

Jaén, el corazón del olivar, sufre un fuerte golpe
El impacto ha sido especialmente duro en Jaén, principal provincia productora del mundo.
Allí, la producción ha caído cerca de un 20% respecto a lo previsto, con unas 100 000 toneladas menos de aceite de lo estimado inicialmente.
Este descenso evidencia la vulnerabilidad del sector ante factores climáticos cada vez más extremos.
Se vende más aceite… pero no suben los precios
A pesar de la caída de la producción, el mercado muestra una tendencia sorprendente:
la comercialización sigue creciendo.
- En marzo se vendieron 138 651 toneladas
- En total, ya se ha comercializado el 60% de la producción
- Las ventas crecen un 3,5% respecto al año anterior
Sin embargo, este buen ritmo no se traduce en mejores ingresos para el agricultor.
Los precios en origen se mantienen en torno a los 4 euros, una cifra que, según el sector, está por debajo de los costes de producción del olivar tradicional.
Existencias bajo mínimos históricos
Otro dato preocupante es el nivel de existencias:
- Actualmente hay unas 940 300 toneladas almacenadas
- Se prevé que al final de campaña bajen de las 200 000 toneladas
De confirmarse, sería uno de los niveles más bajos de la historia reciente del sector.
El sector exige precios justos
Las organizaciones agrarias denuncian una situación contradictoria:
- Menor producción
- Alta demanda
- Menos stock
Y aun así, los precios no suben.
Desde el sector reclaman algo básico:
un precio que cubra los costes de producción y garantice la viabilidad del olivar.
Un equilibrio cada vez más frágil
La campaña actual demuestra que el aceite de oliva sigue teniendo una fuerte demanda, incluso en condiciones adversas.
Pero también deja una advertencia clara:
el modelo actual no garantiza la sostenibilidad económica de los productores.
La pregunta es inevitable:
¿Cuánto tiempo podrá resistir el campo español vendiendo por debajo de costes mientras el mercado sigue creciendo?

