Lo que debería haber sido un reconocimiento hace décadas llega ahora, tarde y con sabor a deuda histórica. La Peña Guitarrista Niño Ricardo estrena por fin caseta en la Feria de Abril de Sevilla, tras 32 años en lista de espera, evidenciando las rigideces de un sistema que muchos consideran anclado en el pasado.
Una espera de más de tres décadas que reabre el debate
En pleno montaje de la Feria de Abril de Sevilla 2026, entre farolillos y el bullicio del Real, se materializa una reivindicación histórica: la peña dedicada al mítico Manuel Serrapí Sánchez, figura clave del flamenco, obtiene por fin su espacio.
El dato es revelador: más de tres décadas esperando una caseta, un proceso que vuelve a poner en cuestión la opacidad y lentitud en la concesión de estos espacios municipales.
Mientras algunas entidades acceden con rapidez, otras —como esta— han tenido que esperar una generación entera.
El legado de Antonio Bonilla: un sueño que no pudo ver
El alma de esta conquista tiene nombre propio: D. Antonio Bonilla, fundador y presidente de la peña, quien dedicó su vida a difundir la figura de Niño Ricardo.
Sin embargo, no ha podido ver cumplido su sueño.
Sus hijos, Miguel Ángel, Antonio y Javier Bonilla, han querido rendirle homenaje creando un espacio permanente dentro de la caseta:
- Un rincón conmemorativo con cerámica y fotografías
- Un lugar simbólico donde recordar su labor
- Un tributo a décadas de defensa del flamenco
“Ha sido muy emocionante”, confiesa la familia, visiblemente marcada por la ausencia del impulsor de esta iniciativa.
Niño Ricardo: un genio olvidado en su propia tierra
La apertura de esta caseta no es solo una celebración familiar, sino también un acto de justicia cultural hacia Niño Ricardo (1904–1972), nacido en Sevilla y considerado uno de los guitarristas más influyentes del flamenco.
Su legado:
- Creó una escuela propia de guitarra flamenca
- Marcó a generaciones posteriores
- Elevó el papel de la guitarra a un nivel protagonista
Pese a ello, desde la peña denuncian que “la historia de la guitarra en Sevilla es muy desconocida”, lo que refuerza la idea de que las instituciones no han protegido adecuadamente este patrimonio inmaterial.
Una caseta con identidad: tradición, símbolos y flamenco
Ubicada en el número 126 de la calle Juan Belmonte, la caseta se presenta como un auténtico templo del flamenco dentro del Real.
Entre sus elementos más simbólicos destaca:
- La pañoleta, diseñada con referencias a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla
- Franjas azules que evocan tradición y elegancia
- La guitarra, como emblema central de la peña
Nada es casual en la Feria, y cada detalle busca proyectar una identidad cultural sólida frente a la creciente banalización del evento.
Feria de Sevilla: tradición frente a modelo cerrado
Este caso vuelve a abrir una cuestión incómoda:
¿Sigue siendo la Feria de Abril un espacio accesible o un circuito cerrado?
El hecho de que una peña cultural dedicada a una figura clave del flamenco haya tardado 32 años en conseguir caseta plantea dudas sobre:
- Los criterios de adjudicación
- La igualdad de acceso
- El papel de la cultura frente al ocio elitista
Mientras tanto, la familia Bonilla se prepara para vivir su primera Feria “desde dentro”, con la emoción de quien ha esperado toda una vida.
Un debut cargado de simbolismo
Con la tradicional cena del Pescaíto a la vista, la caseta ya está prácticamente lista: cocina montada, decoración ultimada y una expectación máxima entre socios y allegados.
No es solo una caseta más.
Es el reconocimiento tardío a una trayectoria, a una familia y a una parte esencial del flamenco sevillano.
Y deja una reflexión inevitable:
¿Cuántas otras tradiciones siguen esperando su lugar mientras el modelo actual permanece inamovible?

