El Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS) intenta rebajar la creciente tensión en Mallou (Santiago) tras el inicio del proceso de expropiaciones para un macroproyecto residencial de 3 600 viviendas públicas, mientras los vecinos denuncian incertidumbre, falta de información clara y posibles tasaciones insuficientes.
Vecinos en alerta por un proceso de expropiación millonario
El conflicto urbanístico en Mallou ha escalado en los últimos días tras conocerse que la Xunta de Galicia, a través del IGVS, ha comenzado a notificar a los propietarios las fincas afectadas por el futuro polígono residencial.
El organismo autonómico ha pedido públicamente “tranquilidade”, insistiendo en que las cifras que circulan —entre 3,5 y 4 euros por metro cuadrado— no son definitivas y responden a cálculos preliminares sin valoración individualizada.
Sin embargo, entre los vecinos crece la preocupación por lo que consideran un proceso con posibles valoraciones insuficientes en un contexto de fuerte presión urbanística sobre Santiago.
Un proyecto de 3 600 viviendas que divide a la ciudad
El plan del IGVS contempla el desarrollo de un gran polígono residencial público en Mallou, uno de los proyectos urbanísticos más relevantes de los últimos años en la capital gallega.
Según la información oficial, el proceso se encuentra en fase inicial y las valoraciones definitivas no estarán listas antes de finales de año, lo que mantiene en el aire la compensación económica que recibirán los afectados.
Mientras tanto, la administración autonómica ha iniciado:
- Envío de notificaciones catastrales a los propietarios
- Periodo de alegaciones para revisar parcelas afectadas
- Reuniones con propietarios de viviendas directamente impactadas
En total, al menos ocho viviendas ya han sido objeto de reuniones informativas específicas con el IGVS.
Malestar vecinal y temor a una pérdida de valor patrimonial
El clima en la zona es de creciente inquietud. Muchos propietarios denuncian la falta de concreción y temen que el proceso termine imponiendo precios por debajo del valor real del suelo.
La posibilidad de expropiaciones a precios bajos ha impulsado la idea de crear una plataforma vecinal para coordinar acciones y defender intereses comunes.
El debate no se limita al precio: también preocupa el impacto del proyecto sobre el entorno urbano consolidado de Mallou y la transformación de una zona actualmente residencial.
La alcaldesa de Santiago entra en escena y el debate político se intensifica
La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín (BNG), ha anunciado que recogerá las inquietudes de los vecinos para trasladarlas a la Xunta. La regidora asegura comprender el malestar ciudadano y subraya la necesidad de que el desarrollo urbanístico “mejore la calidad de vida” del barrio.
No obstante, su postura ha generado debate, ya que reconoce que en procesos de expropiación “casi siempre hay discrepancias en las cantidades”, lo que alimenta la percepción de inseguridad jurídica entre los afectados.
Desde la oposición, el PSdeG ha endurecido su discurso, advirtiendo de que la construcción de vivienda no puede hacerse “a costa de la vecindad de Mallou” ni bajo condiciones consideradas injustas, mientras acusa al PP de promover políticas “de inclemencia” en la gestión del suelo.
Un conflicto que reabre el debate sobre la política de vivienda pública
El caso de Mallou vuelve a situar en el centro del debate la política de vivienda en Galicia y el papel de la administración en la expropiación de suelo privado.
Mientras la Xunta defiende el proyecto como una respuesta a la crisis habitacional en Santiago, los vecinos reclaman garantías, transparencia y una valoración justa que evite lo que consideran una posible devaluación de su patrimonio.
La evolución del proceso en los próximos meses será clave para determinar si el proyecto avanza con consenso o si se convierte en un nuevo foco de conflicto urbanístico en la capital gallega.

