Acuerdo para la conservación del Acueducto de Segovia
El Acueducto de Segovia, considerado el legado romano mejor conservado de España y el primer elemento de ingeniería en ser declarado Monumento Nacional, comenzará a ser objeto de revisión periódica. Esto es resultado del protocolo firmado entre el Gobierno de España, el Ayuntamiento de Segovia y la Junta de Castilla y León.
El acuerdo tendrá una vigencia inicial de cuatro años prorrogables y establece la creación de una comisión de seguimiento, vigilancia y control que se ubicará en Segovia. Esta comisión se reunirá al menos dos veces al año con el objetivo de definir actuaciones, evaluar resultados y proponer nuevas intervenciones en el monumento.
Esta comisión estará compuesta por representantes de las tres administraciones, quienes recibirán apoyo técnico para supervisar los proyectos y considerar la inclusión de nuevas entidades colaboradoras, tanto públicas como privadas. El fin de esta colaboración es garantizar el mantenimiento del Acueducto más allá de intervenciones puntuales.
La última gran restauración del acueducto, que fue construido en el siglo II para abastecer a Segovia, concluyó en 1992 después de ocho años de trabajos. La parte central del acueducto, que cuenta con dos arcadas, alcanza una altura cercana a los treinta metros sobre la antigua plaza del Azoguejo.
Entre las primeras acciones proactivas se encuentra la redacción de un Plan Director, que se basará en un documento previo de 2012, y la ejecución de un proyecto de restauración de varios pilares del acueducto. Estos proyectos serán analizados por un grupo técnico específico con enfoque en prevención y conservación.
El consejero de Cultura de Castilla y León, Gonzalo Santonja, afirmó que la gestión se orientará hacia un enfoque integral, digital y participativo para la conservación del patrimonio. La Junta garantizará los recursos económicos que sean necesarios para el mantenimiento del Acueducto.
Por su parte, el secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí, recordó que el Ministerio ha destinado 400.000 euros en la legislación vigente (2023-2027), mediante aportaciones anuales de 100.000 euros para la conservación del Acueducto. Este monumento, que históricamente cambió su condición de obra pública a símbolo cultural, había estado operativo para el abastecimiento de agua hasta 1973 tras una intervención educativa.

