Lo que ha ocurrido en A Coruña vuelve a poner en el centro del debate la proporcionalidad de las penas en delitos sexuales en España. Un ataque con intimidación en un portal se salda con menos de un año de cárcel.
Una agresión sexual con intimidación en pleno portal
La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a 11 meses de prisión a un hombre por agredir sexualmente y lesionar a una joven en el portal de su vivienda. Los hechos se remontan al 4 de diciembre de 2023, cuando, sobre las 12:40 horas, el agresor abordó a la víctima y se coló en el edificio antes de que esta pudiera cerrar la puerta.
Según recoge la sentencia, una vez dentro del inmueble, el individuo se masturbó delante de la joven, en un acto que el tribunal considera probado como agresión sexual con intimidación y sin consentimiento. Además, la víctima sufrió lesiones, lo que agrava el contexto de violencia.
El atenuante clave: alteración psíquica y consumo de drogas
El aspecto más controvertido del fallo radica en la aplicación de dos atenuantes que han reducido notablemente la pena:
- Alteración psíquica: el condenado presenta un historial clínico desde 2010, con diagnósticos de TDAH y adicciones a alcohol, cannabis y cocaína desde los 14 años.
- Reparación del daño: el agresor depositó voluntariamente 7 000 euros antes del juicio.
El tribunal sostiene que esta “patología dual”, combinando trastornos previos y abuso de sustancias, genera un “grosero descontrol de impulsos”, aunque actualmente estaría en proceso de remisión.
Más allá de la cárcel: medidas adicionales
Además de la pena de prisión, la sentencia impone:
- Multa de 600 euros
- 4 años de libertad vigilada
- Prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima durante 4 años
- Indemnización de 8 000 euros
No obstante, la resolución no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).
Debate abierto: ¿justicia proporcional o indulgencia judicial?
Este caso reabre una cuestión incómoda: ¿hasta qué punto los atenuantes pueden rebajar penas en delitos sexuales graves? La aplicación de factores como la alteración psíquica vinculada al consumo de drogas vuelve a generar polémica, especialmente cuando se traduce en penas inferiores a un año por agresiones con intimidación.
En un contexto social donde se reclama mayor contundencia frente a la delincuencia sexual, decisiones judiciales como esta alimentan la percepción de desprotección de las víctimas y de excesiva indulgencia con los agresores.
La clave ahora estará en si el recurso ante el TSXG modifica o confirma una sentencia que ya ha encendido el debate público.

