Diferencias entre COVID-19 y hantavirus: ¿hay motivo de alerta?
Un brote de hantavirus se ha reportado a bordo del crucero MH Hondius, que zarpó el 20 de marzo de 2026 desde Ushuaia, Argentina. Este incidente ha resultado en la muerte de tres personas. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias de España, Fernando Simón, intervino para restar importancia al brote, aunque esto ha generado inquietud entre la población.
Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), los hantavirus son zoonóticos y se transmiten principalmente de roedores a humanos a través de excrementos, orina o saliva de estos animales. La tasa de mortalidad asociada al hantavirus oscila entre el 5% y el 15%, dependiendo de la especie viral.
Por otro lado, el COVID-19 es un virus respiratorio de la familia Coronaviridae, que se transmite de manera predominante de persona a persona. La exposición a aerosoles y gotículas al hablar, toser o respirar facilita su propagación. Su tasa de letalidad varía entre el 1% y el 3% por ciento, dependiendo de la variante del virus.
Ambos virus presentan similitudes en los primeros síntomas clínicos que incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y fatiga, lo que complica su diagnóstico temprano. Sin embargo, las diferencias en la transmisión son notables: la contagiosidad del COVID-19 es alta en comunidades, a diferencia del hantavirus, que se propaga raramente entre humanos.
La prevención contra el COVID-19 incluye el uso de mascarillas, vacunas y ventilación, mientras que la prevención del hantavirus se basa en el control de roedores y la limpieza de áreas potencialmente contaminadas.
Recientemente, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha solicitado una reunión urgente para abordar la situación del crucero, negándose a permitir su entrada a las islas.

