Dos de las principales promesas de Golden Boy Promotions compartirán protagonismo este viernes en California en una velada que podría marcar un punto de inflexión en sus carreras. Mientras John “Scrappy” Ramírez se perfila como uno de los máximos aspirantes al título mundial supermosca, Darius “DFG” Fulghum busca recuperar terreno en la competitiva división del peso supermedio.
Lo que suceda este viernes en el SAP Center de San José, California, podría tener importantes repercusiones en el panorama internacional del boxeo. La cartelera organizada por Golden Boy Promotions reunirá a dos púgiles que comparten promotora, representante y una estrecha relación forjada en los entrenamientos: John “Scrappy” Ramírez y Darius “DFG” Fulghum.
Ambos afrontan compromisos decisivos en un momento clave de sus respectivas trayectorias. Una victoria podría acercarlos a las grandes oportunidades que llevan años persiguiendo, mientras que un tropiezo podría complicar sus aspiraciones inmediatas.
John “Scrappy” Ramírez ve abierta la puerta hacia el título mundial
El nombre de John “Scrappy” Ramírez (16-1, 9 KO) lleva meses sonando con fuerza dentro de la categoría supermosca. Actualmente ocupa el puesto de número 1 del ranking de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB/WBA) y también figura entre los mejores clasificados por organismos como el Consejo Mundial de Boxeo (CMB/WBC) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB/WBO).
La situación de la división podría jugar a su favor. El campeón unificado Jesse “Bam” Rodríguez (23-0, 16 KO) ha sido relacionado recientemente con un ascenso al peso gallo, un movimiento que podría dejar vacantes algunos de los cinturones más prestigiosos de la categoría y abrir una auténtica batalla entre los principales contendientes.
Ramírez, natural de Los Ángeles, ha esperado pacientemente su oportunidad y considera que el momento para dar el salto definitivo está cada vez más cerca.
“He estado confiando en el proceso durante mucho tiempo. No necesito demostrar nada porque sé lo que soy capaz de hacer dentro del ring. Soy un peleador emocionante y voy a salir a buscar la victoria”, aseguró en la previa del combate.

Van Tran, un rival con experiencia internacional
Para seguir avanzando hacia una oportunidad mundialista, Ramírez deberá superar primero al vietnamita Van “The Trigger” Tran (19-2, 11 KO), quien hará su debut en Estados Unidos.
Aunque menos conocido para el gran público estadounidense, Tran llega con una trayectoria respetable y experiencia en campeonatos internacionales. El púgil asiático ha ostentado títulos en organismos como la IBA y la OMB, por lo que no será un rival sencillo para el californiano.
Los expertos consideran que Ramírez parte como favorito gracias a su mayor experiencia en escenarios de alto nivel, pero una actuación convincente será fundamental para seguir consolidando su candidatura a una pelea por el campeonato del mundo.
Darius Fulghum busca una reivindicación en el peso supermedio
La situación de Darius “DFG” Fulghum (14-1-1, 12 KO) es diferente. El púgil afincado en Houston atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera tras encadenar un empate y una derrota en sus dos últimas apariciones.
Esos resultados frenaron su ascenso en la división del peso supermedio y generaron dudas sobre su capacidad para competir con los mejores de las 168 libras.
Sin embargo, Fulghum mantiene una posición privilegiada dentro de los rankings internacionales y continúa siendo considerado uno de los proyectos más sólidos de Golden Boy Promotions.
“Planeo dominar la pelea del 22 de mayo y volver a situarme entre los mejores de la división. Quiero demostrar que sigo siendo un aspirante serio a los grandes combates del peso supermedio”, afirmó.
El desafío cubano de Yoanki Urrutia
Fulghum tendrá enfrente a Yoanki “Diamante” Urrutia, un boxeador formado en la prestigiosa escuela cubana de boxeo amateur.
Urrutia desarrolló gran parte de su carrera en Cuba antes de establecerse en Miami. Durante su etapa amateur se enfrentó a varios talentos destacados, entre ellos Younli Hernández, quien actualmente figura entre los mejores pesos medios del mundo según diversos rankings internacionales.
Aunque sus números profesionales todavía no lo sitúan entre la élite mundial, el cubano representa un rival peligroso por su técnica, movilidad y experiencia acumulada en el circuito amateur.
Para Fulghum, la pelea supone una prueba importante. No solo necesita ganar, sino convencer para recuperar la confianza de aficionados, analistas y organismos clasificatorios.
Una amistad que impulsa el rendimiento de ambos
Más allá de sus combates individuales, uno de los aspectos más llamativos de esta cartelera es la relación entre Ramírez y Fulghum.
Los dos boxeadores han compartido meses de preparación en el Brickhouse Boxing Club de North Hollywood, donde han desarrollado una dinámica basada en la competencia constante y el apoyo mutuo.
Ramírez explicó que entrenar junto a Fulghum le aporta una motivación extra.
“Es uno de los pocos compañeros que puede seguir mi ritmo. Competimos cada día, compartimos objetivos y ambos soñamos con convertirnos en campeones del mundo. Pasamos por las mismas dificultades y entendemos perfectamente el proceso”, señaló.
Fulghum coincide con esa visión y considera que llegar juntos a la misma cartelera fortalece su confianza antes de subir al cuadrilátero.
“Estoy feliz de compartir esta velada con mi hermano ‘Scrappy’. Su energía me ayuda y hace que toda la semana de pelea sea más llevadera. Estamos recorriendo el mismo camino hacia el campeonato mundial”, aseguró.
Un precedente con recuerdos muy distintos
Esta será únicamente la segunda ocasión en la que ambos púgiles compartan cartelera.
La primera tuvo lugar el 20 de abril de 2025 en el Barclays Center de Brooklyn, una noche que dejó emociones opuestas para ambos.
Por un lado, Ramírez sufrió la única derrota de su carrera profesional al caer por decisión unánime ante David Jiménez en un combate por el título interino supermosca de la AMB.
Por otro, Fulghum firmó una actuación brillante al derrotar por nocaut técnico en el cuarto asalto a Cristian Olivas, confirmando entonces su condición de una de las grandes promesas del peso supermedio.
Ahora, más de un año después, ambos vuelven a coincidir en una misma velada con la intención de acercarse a sus respectivas metas mundialistas.
Golden Boy apuesta por dos futuros campeones
La presencia de Ramírez y Fulghum en la misma cartelera no es casualidad. Golden Boy Promotions considera que ambos forman parte de su futuro deportivo y de su estrategia para seguir produciendo campeones mundiales.
Para Ramírez, el combate puede representar el último paso antes de disputar un cinturón mundial en una división que podría experimentar cambios importantes durante los próximos meses.
Para Fulghum, supone una oportunidad de reivindicación y de demostrar que todavía pertenece al grupo de aspirantes capaces de competir con los mejores nombres de las 168 libras.
La velada de San José no decidirá campeonatos, pero sí puede definir quién está preparado para pelear por ellos en un futuro cercano.
La gran incógnita es si ambos lograrán aprovechar esta oportunidad o si el camino hacia el título mundial seguirá complicándose para dos de las apuestas más importantes de Golden Boy Promotions.

