El Dakar 2026 ha sido implacable con Edgar Canet. Cuando todo apuntaba a una jornada clave para volver de lleno a la lucha por el podio, un grave problema en el neumático trasero ha terminado por dinamitar sus opciones en la etapa 5 del rally más duro del mundo.
El catalán, que estaba dominando la especial en la categoría de motos, se vio obligado a detenerse en torno al kilómetro 240 tras fallar el mousse trasero, un contratiempo que le hizo perder más de una hora y decir prácticamente adiós a cualquier aspiración en la general.
El Dakar castiga sin avisar
Según el sistema de seguimiento de la organización, Canet se detuvo alrededor de las 9:02 horas, muy cerca del PK 240, y no pudo reanudar la marcha hasta pasadas las 10:00, confirmando la magnitud del problema mecánico.
Desde KTM confirmaron la avería y fueron claros sobre el nuevo objetivo:
“Ahora lo único importante es llegar al campamento”.
Un mensaje que resume a la perfección el giro radical de una jornada que había empezado de forma inmejorable.
El neumático, el talón de Aquiles anunciado
Lo más cruel del episodio es que Canet ya había advertido del riesgo. El día anterior reconocía abiertamente que el neumático trasero estaba “al límite”, una preocupación que incluso dejó entrever en redes sociales al mostrar cómo preparaba la cubierta para la etapa.
Pese a ello, el ritmo impuesto durante la jornada —liderando todos los parciales hasta la avería— parecía desmentir cualquier problema… hasta que el Dakar volvió a recordar quién manda.
El mousse, elemento clave que sustituye a la cámara de aire en las motos de rally, se salió, obligando al piloto a una reparación lenta y compleja en pleno desierto.
Un Dakar brillante que acaba en frustración
La retirada virtual de Canet es un duro golpe, especialmente por cómo se había desarrollado su carrera hasta ahora. El piloto firmó un inicio sencillamente espectacular, con victorias en el prólogo y en la etapa 1, llegando incluso a liderar el Dakar y confirmándose como una de las grandes revelaciones de la edición.
Con el tiempo que podía haber recuperado en esta etapa 5, habría vuelto de lleno a la pelea por el podio, pero el infortunio mecánico ha puesto fin al sueño.
El desierto no perdona
El Dakar volvió a demostrar que no basta con talento ni velocidad. La resistencia del material y la gestión del riesgo son tan decisivas como el gas en la recta. Hoy, Edgar Canet lo ha pagado caro, perdiendo una oportunidad histórica por un fallo que, además, él mismo había anticipado.
Ahora solo queda terminar la carrera, aprender y mirar al futuro. Porque si algo ha dejado claro Canet en este Dakar 2026 es que tiene nivel de sobra para volver… y ganar.

