Bitcoin vs Ethereum en la era cuántica: desafíos y soluciones
El avance de la computación cuántica ha generado un debate en el ecosistema de las criptomonedas, llevando a Ethereum y Bitcoin a examinar sus estructuras y mecanismos de seguridad.
Ethereum y su necesidad de adaptarse
Ethereum se enfrenta a la necesidad de realizar cambios estructurales en sus métodos de firmas, consenso y almacenamiento de datos para resistir la computación cuántica. Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, ha señalado que la red deberá ser resistente a esta tecnología para operar de manera autónoma.
Para abordar esta preocupación, la Fundación Ethereum ha comenzado a financiar investigaciones en criptografía postcuántica, incluyendo la adaptación de pruebas de conocimiento cero (ZK-proofs) y firmas digitales. Dentro de las propuestas técnicas se encuentra:
- EIP-7693: Propuesta cerrada que estipula una migración postcuántica compatible hacia atrás mediante pruebas de conocimiento cero.
- EIP-7932: Busca establecer esquemas de firmas alternativos dentro del protocolo, reforzando la defensa cuántica.
Estos cambios requieren de una infraestructura que soporte firmas más pesadas y procesos de verificación más complejos, destacando la importancia de la Abstracción de Cuentas y la arquitectura de redes de segunda capa.
Bitcoin y su enfoque cauteloso
A diferencia de Ethereum, Bitcoin tiene un enfoque más conservador frente a la computación cuántica, con múltiples propuestas y experimentos en lugar de una hoja de ruta fija. En enero de 2026, inició una testnet destinada a evaluar mecanismos de protección cuántica sin alterar la red principal.
Bitcoin está explorando firmas basadas en funciones hash como alternativa, ya que este enfoque se alinea con la estructura actual del protocolo que utiliza SHA-256 para la minería. Sin embargo, en diciembre de 2025 se concluyó que la propuesta SLH-DSA resultaba demasiado pesada para ser implementada directamente en Bitcoin. Se están evaluando optimizaciones para reducir el tamaño de las firmas.
Otras iniciativas, como propuestas opcionales de soft forks y carteras experimentales, están en proceso para permitir a los usuarios una transición gradual y segura frente a las amenazas cuánticas.
Implicaciones futuras
La computación cuántica plantea un reto significativo para ambas redes, y el éxito de las adaptaciones dependerá del ritmo de los desarrolladores y de la inversión en soluciones efectivas. Las proyecciones sugieren que el sector bancario también está tomando medidas en esta dirección, considerando que la primera computadora cuántica comercial podría concretarse en el año 2030.

