El acceso principal al Chuac y a A Coruña quedará totalmente cerrado durante cuatro días por el derribo del conocido viaducto “escaléxtric”, lo que amenaza con colapsar la movilidad de toda la ciudad y complicar la vida de pacientes, trabajadores y vecinos.
Cierre total y caos en la movilidad
El 29 de marzo comenzará el vallado y señalización de la zona, mientras que durante la noche del mismo día se iniciará la demolición del escaléxtric del Chuac, que se encuentra sobre la AC-12, una de las principales vías de entrada y salida de A Coruña. Entre el 30 de marzo y el 3 de abril, ni vehículos ni peatones podrán circular por la zona, según ha confirmado la Consellería de Infraestruturas.
La paralización generará desvíos obligatorios por Eirís o la avenida de Alfonso Molina, el otro acceso clave a la ciudad. La medida afectará especialmente a pacientes y trabajadores del hospital, así como a los residentes de As Xubias, que verán su tránsito restringido durante al menos seis meses en la antigua carretera.
Obras y reordenación del tráfico
Para mitigar el impacto, se realizarán cambios en la circulación de Casablanca, se estudiará la apertura temporal del vial provisional hacia la AC-10 (actualmente solo para ambulancias) y se modificarán los sentidos de circulación en vías como Curramontes e Inés de Ben. Sin embargo, los expertos alertan de que estas medidas podrían ser insuficientes ante el previsible colapso vehicular en la zona.
El corte de la AC-12 es solo el primer paso de un proyecto que durará aproximadamente un año, con la construcción de un nuevo viaducto y un complejo vial perimetral que reorganizará todos los accesos del futuro Novo Chuac.
Crítica a la planificación urbana y hospitalaria
Desde la perspectiva de la derecha y los ciudadanos afectados, esta operación pone de relieve la falta de previsión en la planificación del tráfico y la gestión de obras públicas. Un corte de esta magnitud en una vía estratégica genera impactos severos en la vida cotidiana y evidencia que la gestión de infraestructuras públicas a veces se realiza sin considerar el efecto inmediato sobre la ciudadanía.
¿Estamos ante una reordenación necesaria o ante un caos anunciado por falta de planificación?

