Dos vecinos de Agolada, de 33 y 65 años, están siendo investigados por la Guardia Civil tras intentar manipular la versión oficial de un accidente vial en Lalín, poniendo en riesgo la seguridad jurídica y vial.
Investigación revela irregularidades en accidente del 16 de enero
El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de Pontevedra, junto al Equipo de Investigación de Siniestros (EIS) de Lalín, ha esclarecido un caso que evidencia la falta de responsabilidad y el intento de engaño deliberado por parte de los implicados.
El accidente ocurrió el 16 de enero de 2026 en la carretera N-640, a la altura del kilómetro 156,900, cuando un vehículo sufrió una salida de vía por el margen izquierdo y colisionó contra una señal. Al llegar, la Guardia Civil, los servicios sanitarios y Protección Civil encontraron al herido solo en el habitáculo del coche, contrario a la versión inicial proporcionada por uno de los investigados.
Según la investigación, uno de los hombres se hizo pasar por conductor mientras la otra persona —quien realmente conducía— resultó herida y trasladada en ambulancia. Este intento de falsear los hechos buscaba alterar la documentación oficial del siniestro, un delito tipificado en el artículo 392 del Código Penal como falsedad documental.
Procedimiento legal y consecuencias
El 2 de febrero fue investigado el hombre de 33 años, seguido por el de 65 años el 9 de marzo, ambos como presuntos autores de falsedad documental. Las diligencias se han remitido al Juzgado de Instrucción número 2 de Lalín, donde deberán comparecer cuando sean requeridos.
Desde la Guardia Civil destacan que garantizar la veracidad de las declaraciones y documentos en accidentes viales es fundamental para proteger la seguridad jurídica y vial. Casos como este demuestran que, sin controles rigurosos, ciertas personas intentan manipular la justicia y poner en riesgo la integridad de otros conductores.
Contexto y relevancia
Este incidente pone de relieve un problema creciente: la instrumentalización de los accidentes de tráfico para beneficio propio, en detrimento de la ley y la seguridad ciudadana. La actuación rápida de la Guardia Civil evitó que una versión falsificada quedara registrada oficialmente, protegiendo tanto la legalidad como la seguridad en carretera.
¿Estamos ante simples mentiras personales o un síntoma de impunidad creciente en la gestión de siniestros viales?

