Paco Bella alerta sobre la animadversión que, según él, sienten los veraneantes sevillanos hacia Almonte, mientras busca soluciones para salvar la temporada tras el devastador temporal.
Bella acusa a los sevillanos de hostilidad hacia Almonte
El Paco Bella ha encendido la polémica al referirse a los sevillanos que veranean en Matalascañas como “esta gente” y asegurar que sienten animadversión hacia los almonteños.
Durante el Pleno del Ayuntamiento, Bella vinculó esta supuesta hostilidad con la crítica al estado del paseo marítimo, devastado por la borrasca Francis a principios de enero, que afectó 1,5 kilómetros del litoral y amenaza la llegada de 150 000 turistas este verano.
“Si el paseo está destrozado, esta gente [de Sevilla] usará cualquier deficiencia para criticar nuestra gestión. Eso es lo que queremos evitar”, sentenció el regidor ante los portavoces de la oposición.
Matalascañas, playa estrella de los sevillanos
La playa, situada a apenas 100 km de Sevilla, es el principal destino turístico de la provincia de Huelva y recibe cada año miles de veraneantes de la capital andaluza. La polémica de Bella sorprende, dado que la economía local depende de esos visitantes, cuya fidelidad asegura buena parte de los ingresos estivales del municipio.
Propuesta polémica: una playa artificial
Para paliar los daños del temporal y asegurar la temporada turística, el alcalde propuso la creación de una playa artificial que retranque la orilla varios metros, entre 150 y 300 metros, frente a los 100 actuales.
Bella defendió que esta medida, junto con otras alternativas planteadas por geólogos y expertos de la Universidad de Huelva, podría complementar o sustituir el Plan General de Costas, que apuesta por reforzar y reordenar el borde litoral frente a futuros temporales.
Recuperación tras la borrasca Francis
El temporal arrasó el paseo marítimo, provocando destrozos en pavimento y accesos que tardarán más de seis meses en repararse. Esto deja en entredicho la capacidad de Almonte para atender a los turistas este verano, aumentando la presión sobre la gestión de Bella y su equipo.
El debate en torno a Matalascañas y la relación con los veraneantes sevillanos abre un conflicto político y social:
¿Es justificable culpar a los turistas de Sevilla por la gestión de la infraestructura local?
Mientras tanto, el Ayuntamiento y expertos analizarán distintas alternativas para preservar el núcleo turístico y garantizar la temporada estival.

