Amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez es el nuevo eje de tensión entre Washington y Caracas. Según fuentes citadas por Reuters, la administración del presidente Donald Trump estaría preparando un borrador de acusación criminal contra la actual presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, como parte de una estrategia más amplia para reforzar su influencia sobre el nuevo gobierno venezolano.
La amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez se produce apenas dos meses después de la captura del exmandatario Nicolás Maduro, trasladado a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico y tráfico de cocaína. Desde entonces, Washington ha buscado consolidar una transición que garantice estabilidad política y acceso preferente a los recursos energéticos del país sudamericano.
Investigación por corrupción y lavado
De acuerdo con las fuentes, fiscales federales en Miami han elaborado posibles cargos por corrupción y lavado de dinero contra Rodríguez. La investigación estaría centrada en presuntas operaciones ilícitas vinculadas a la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) entre 2021 y 2025.
La amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez no implica necesariamente que el caso sea presentado ante un gran jurado, pero sí representa una poderosa herramienta de presión. El Departamento de Justicia no confirmó oficialmente la existencia del borrador, mientras que desde la oficina del fiscal general adjunto se calificaron los reportes como “completamente falsos”. No obstante, Reuters aseguró mantener su versión de los hechos.
En paralelo a la amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez, funcionarios estadounidenses habrían entregado a Caracas una lista de al menos siete ex altos cargos y empresarios cercanos al chavismo cuya detención o retención sería prioritaria para eventuales extradiciones.
El factor Alex Saab y la presión diplomática
Entre los nombres destacados figura el empresario colombiano-venezolano Alex Saab, señalado como operador financiero clave del chavismo. Saab ya fue arrestado en 2020 en Cabo Verde tras una alerta de Interpol y posteriormente extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por sobornos y lavado de dinero antes de ser liberado en 2023 en un intercambio de prisioneros.
Ahora, según las fuentes, Saab habría sido nuevamente detenido por el servicio de inteligencia venezolano SEBIN, y existiría una nueva acusación sellada en su contra en territorio estadounidense. De concretarse una extradición, podría aportar información sensible que reforzara la causa contra Maduro y eventualmente complicara aún más la situación de Rodríguez.
La amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez se entrelaza así con una estrategia más amplia que combina procesos judiciales, presión diplomática y negociaciones políticas.
Un delicado equilibrio político
Públicamente, Trump ha elogiado la cooperación de Rodríguez, calificando a Venezuela como un “nuevo amigo y socio” durante su discurso anual ante el Congreso. Sin embargo, la existencia de un borrador de acusación sugiere que Washington mantiene abierta la posibilidad de actuar judicialmente si considera que Caracas no cumple con sus exigencias.
Otros miembros del actual gabinete venezolano también enfrentan procesos en Estados Unidos. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, han sido previamente acusados por delitos relacionados con narcotráfico y corrupción, aunque ambos han negado cualquier irregularidad.
La amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez podría redefinir el equilibrio interno del oficialismo venezolano. Rodríguez, exvicepresidenta y figura clave del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), ha sido vista como una garante de estabilidad tras la abrupta salida de Maduro.
Implicaciones legales y geopolíticas
Desde el punto de vista legal, la redacción de una acusación no asegura su formalización. El proceso requeriría la presentación de pruebas ante un gran jurado que determine si existe causa probable. Sin embargo, la sola posibilidad de cargos formales puede limitar la capacidad de maniobra internacional de Rodríguez y afectar su legitimidad.
En el plano geopolítico, la amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez podría influir en las relaciones de Venezuela con aliados estratégicos como China, Rusia e Irán, además de incidir en el mercado energético global. Washington busca garantizar que las compañías estadounidenses tengan acceso preferente a las vastas reservas petroleras venezolanas, en un contexto de creciente competencia internacional.
Mientras tanto, el gobierno venezolano no ha emitido comentarios detallados sobre las posibles acusaciones. La incertidumbre jurídica y política añade presión a una administración que apenas comienza su mandato interino.
En definitiva, la amenaza de EE.UU. de imputar a Delcy Rodríguez marca un nuevo capítulo en la compleja relación bilateral. Más allá de los tribunales, el desenlace dependerá de un delicado juego de poder en el que la justicia, la diplomacia y la energía se entrelazan con consecuencias potencialmente históricas para Venezuela y la región.

