Las Vision Pro nacieron para revolucionar la tecnología, pero dos años después sobreviven entre ventas decepcionantes, falta de contenido y un mercado que nunca terminó de creer en la “computación espacial”.

Apple prometió el futuro y acabó entregando un producto de lujo para una minoría. Lo que debía ser el siguiente gran salto tecnológico tras el iPhone se está convirtiendo en uno de los mayores tropiezos estratégicos de la compañía en la última década.

Las Apple Vision Pro siguen impresionando a cualquiera que las prueba. El efecto visual, la calidad de pantalla y la integración tecnológica son difíciles de igualar. Pero fuera de las demostraciones espectaculares y el “wow” inicial, la realidad comercial es mucho más cruda: las gafas de realidad mixta de Apple están en respiración asistida.

Apple soñó con cambiar el mundo… y el mercado no respondió

Cuando Apple presentó las Vision Pro en 2024, el mensaje era claro: la empresa quería liderar la nueva era de la llamada computación espacial. La compañía de Cupertino aspiraba a repetir el fenómeno del iPhone, creando una categoría completamente nueva.

Sin embargo, el golpe de realidad fue inmediato.

Con un precio de salida cercano a los 3 500 dólares, las Vision Pro quedaron automáticamente fuera del alcance del consumidor medio. Y aunque Apple confió en que el impacto tecnológico justificaría el coste, el mercado respondió con frialdad.

Las cifras son demoledoras: se estima que Apple apenas habría vendido alrededor de 600 000 unidades en más de dos años. Para una empresa acostumbrada a mover decenas de millones de dispositivos cada trimestre, el dato es casi insignificante.

Un prodigio tecnológico convertido en producto de nicho

El gran drama de las Vision Pro es que, técnicamente, son extraordinarias.

Apple logró integrar:

  • Pantallas micro-OLED de altísima resolución
  • Seguimiento ocular avanzado
  • Interfaz gestual casi futurista
  • Audio espacial inmersivo
  • Potencia cercana a un ordenador premium

Pero todo ese músculo tecnológico chocó contra un problema que Apple no supo resolver: ¿para qué necesita realmente esto el usuario común?

Porque la experiencia deslumbra durante unos minutos, pero después surge la pregunta incómoda: más allá de ver películas o trabajar en pantallas flotantes, ¿qué justifica gastar varios miles de euros?

Sin aplicaciones, no hay revolución

Uno de los errores más graves del proyecto ha sido la ausencia de una auténtica “killer app”.

Apple presume de tener más de un millón de aplicaciones compatibles, pero la realidad es mucho menos impresionante. La mayoría son simples versiones adaptadas de apps de iPad ejecutadas en ventanas 2D.

La verdadera computación espacial prometida por Apple apenas existe.

Y lo peor llegó con el entretenimiento. Plataformas clave como Netflix o YouTube ignoraron inicialmente el dispositivo. Aunque YouTube acabó lanzando una aplicación nativa en 2026, el daño ya estaba hecho.

La señal para los consumidores fue devastadora: ni siquiera las grandes tecnológicas parecían confiar plenamente en Vision Pro.

El fracaso silencioso del contenido inmersivo

Apple vendió las Vision Pro como una ventana al futuro del entretenimiento. Eventos deportivos inmersivos, conciertos virtuales, películas espaciales y experiencias interactivas parecían el próximo gran salto multimedia.

Pero dos años después, la realidad es decepcionante.

La oferta de contenido inmersivo sigue siendo anecdótica. Existen demostraciones técnicas espectaculares, sí, pero no una plataforma sólida capaz de justificar el ecosistema.

Y sin contenido exclusivo, el dispositivo pierde gran parte de su atractivo.

Un diseño brillante… pero incómodo

Otro de los problemas estructurales de Vision Pro apareció desde el primer día: la ergonomía.

Apple intentó minimizar el peso externalizando parte de la batería en una “petaca” conectada por cable, una solución que muchos usuarios calificaron como impropia de un producto premium.

Además:

  • Las sesiones largas resultaban incómodas.
  • El peso frontal generaba fatiga.
  • El aislamiento visual era excesivo.

La propia Apple reconoció indirectamente esos fallos al lanzar una nueva banda de sujeción en la revisión de 2025.

Eyesight: la función más ridiculizada de Apple

Si hubo un símbolo del exceso de diseño en Vision Pro, fue la tecnología Eyesight.

Apple añadió una pantalla externa que mostraba digitalmente los ojos del usuario para evitar la sensación de aislamiento mientras se usaban las gafas.

El problema es que casi nadie pidió esa función.

La tecnología aumentó:

  • El peso
  • El consumo energético
  • El coste de fabricación
  • La complejidad técnica

Y el resultado fue una función cosmética ampliamente ridiculizada por usuarios y expertos.

Meta y Samsung demostraron algo incómodo para Apple

Mientras Apple intentaba vender una experiencia XR premium por miles de dólares, empresas como Meta demostraron que gran parte de esa experiencia podía obtenerse por una fracción del precio.

Las Meta Quest 3, con precios cercanos a los 500 euros, ofrecen un porcentaje importante de la experiencia inmersiva que Apple prometía.

El mensaje del mercado fue claro: el consumidor no veía suficiente diferencia para justificar semejante sobreprecio.

Ni siquiera Samsung ha logrado consolidar sus propias gafas XR, lo que deja una conclusión preocupante: quizá el problema no sea Apple, sino que el mercado todavía no quiere este producto.

Apple cambia de estrategia: adiós “Pro”, hola “Air”

Las señales del cambio de rumbo son evidentes.

Apple sigue actualizando visionOS y mantiene vivo el ecosistema, pero la ambición inicial parece haberse reducido drásticamente. Los rumores apuntan ahora a unas futuras Vision Air, más ligeras y mucho más baratas.

La compañía estaría buscando:

  • Reducir costes
  • Mejorar comodidad
  • Simplificar funciones
  • Acercarse al gran público

El problema es que esa nueva generación no llegaría hasta 2027 o 2028.

Las Vision Pro podrían convertirse en el “Apple Lisa” moderno

Pese al fracaso comercial, muchos analistas creen que las Vision Pro podrían acabar teniendo un papel histórico similar al del mítico Apple Lisa: un producto adelantado a su tiempo que sembró las bases de una revolución posterior.

Porque aunque Vision Pro no haya conquistado el mercado, sí ha demostrado algo importante: la computación espacial puede funcionar.

La gran incógnita es si Apple aprenderá de sus errores antes de que el mercado termine perdiendo completamente el interés.


onlybeauty

Face & Body Moisturizing Lotion

5,00€

Ver en Onlybeauty→
Onlybeauty

Makeup Brush Set Soft Fluffy Professiona Cosmetic Foundation Powder Eyeshadow Kabuki Blending Make Up Brush Beauty Tool Makeup

5,99€

Ver en Onlybeauty →
Onlybeauty

Charlotte Tilbury Setting Spray 200ml Moonlit Glow Powder Love Two-color Powder Blusher Shimmer Powder Air Cushion Brand Makeup

30,99€

Ver en Onlybeauty →
Comparte.
Dejar una respuesta

Exit mobile version