La escudería británica, con Adrian Newey al frente, sorprende por lo negativo en los test; Franco Colapinto advierte de un inicio complicado antes de Australia.
Aston Martin y la pretemporada que no ilusiona
Las expectativas en torno a Aston Martin para la temporada 2026 eran altísimas. Con Lawrence Stroll al mando y la contratación de figuras clave como Adrian Newey, el equipo británico parecía preparado para liderar una nueva era en la Fórmula 1. Sin embargo, los test de pretemporada han dejado una imagen muy distinta: el AMR26 ha sufrido problemas de rendimiento y fiabilidad, dejando a rivales y expertos boquiabiertos.
El bicampeón Fernando Alonso, llamado a ser la punta de lanza del proyecto, no ha podido extraer todo el potencial de una unidad de potencia Honda que ha decepcionado. La pretemporada más larga en años, que debería haber servido para consolidar mejoras, ha evidenciado incertidumbres críticas para el equipo de Silverstone.
Franco Colapinto analiza la sorpresa negativa
El piloto argentino Franco Colapinto, analizando los test para ESPN Argentina, destacó su sorpresa ante el pobre rendimiento de Aston Martin:
“Me sorprendieron un montón, veremos cómo llegan a Australia, pero sorprendieron para el otro lado. Tienen cosas por trabajar”.
Colapinto, lejos de lamentarse, ve en esto una oportunidad para la zona media: equipos como Alpine podrían beneficiarse de los tropiezos de los británicos. En este sentido, el argentino valoró positivamente los avances de su escudería:
“Después de estar tan atrás en 2025, este año dimos un paso que es buen comienzo para esta temporada. Además, seguramente vendrán más avances con el transcurso de la misma”.
Una temporada incierta para los equipos de vanguardia
La pretemporada también confirmó lo esperado: los cuatro equipos de cabeza mantienen su dominio, y la diferencia con el resto sigue siendo notable. Colapinto explica que, pese a que todos trabajaron desde enero, la diferencia de hasta dos segundos por vuelta evidencia la disparidad tecnológica y filosófica entre escuderías.
Para Aston Martin, el camino hacia el Gran Premio de Australia (6-8 de marzo) será un reto de adaptación y mejora. La escudería británica deberá resolver problemas de fiabilidad y ajuste del motor Honda, de lo contrario podría comenzar la temporada con un golpe duro a sus ambiciones de ser protagonistas.

