El inicio de la temporada de Fórmula 1 2026 para Aston Martin llega con retrasos preocupantes, pero el embajador del equipo, Pedro de la Rosa, mantiene la fe en el proyecto conjunto con Honda, a pesar de un inicio complicado en los test de pretemporada.
Retrasos y poco kilometraje: el gran desafío
“Hay tantas cosas por probar que no hemos tenido tiempo”, reconoce De la Rosa. Aston Martin llega a Australia con un kilometraje muy limitado durante los test, el más bajo de la parrilla, principalmente por problemas de fiabilidad del motor Honda y la juventud del paquete técnico. Este retraso se traduce en una carrera contrarreloj para integrar nuevos componentes, entender el coche y establecer prioridades de desarrollo.
El español asegura que el equipo ha identificado claramente las áreas críticas, pero subraya que “es imposible decir que sea una sola área, hay muchas cosas”, desde la nueva normativa, la caja de cambios propia, la suspensión trasera, hasta los nuevos lubricantes y combustibles sostenibles de Valvoline y Aramco.
Una nueva era con Honda: ventajas y riesgos
La colaboración con Honda ha sido un reto doble. Inicialmente, la marca japonesa decidió no continuar en la Fórmula 1, pero luego cambió de postura, retrasando el trabajo en el reglamento 2026. Aun así, De la Rosa mantiene una visión positiva: “Empezamos un poco tarde, pero tendremos un gran futuro juntos”.
El catalán destaca otra ventaja: al ser el único equipo con motor Honda, Aston Martin cuenta con atención exclusiva del fabricante, aunque carece de referencias externas para calibrar el rendimiento. La comunicación con Honda, asegura, ha sido excelente, lo que podría traducirse en un desarrollo más rápido durante la temporada.
Adaptación y aprendizaje como prioridad
De la Rosa subraya que el objetivo actual no es optimizar de inmediato, sino comprender el paquete completo, conocer los límites del coche y establecer una base sólida para desarrollos futuros:
“Primero hay que entender el coche, dónde están los límites, y luego intentar desarrollarlo. Estamos en la fase de comprender lo que tenemos, más allá de la optimización”.
Conclusión: fe intacta pese a los problemas
La nueva etapa de Aston Martin como constructor junto a Honda comienza con los renglones torcidos: retrasos, pruebas limitadas y un motor que exige adaptación constante. Sin embargo, la estrategia del equipo es clara: aprender rápido, priorizar lo crítico y mantener la cohesión con Honda para aspirar a un futuro sólido en la Fórmula 1.
El desafío está lanzado: la fe de Aston Martin y Honda se medirá desde el primer GP en Albert Park.
