En el GP de China, Fernando Alonso sufrió vibraciones extremas en su Aston Martin AMR26, obligándolo a soltar el volante por momentos y forzando su abandono tras 32 vueltas. Aunque estas vibraciones afectan la comodidad y la fiabilidad, no son la causa principal de la falta de rendimiento del monoplaza, según explican desde la escudería.
Mike Krack, ingeniero jefe de Aston Martin, señaló que las vibraciones impactan sobre la fiabilidad del coche, pero no provocan pérdidas significativas de prestaciones. Alonso también reconoció que el chasis tiene limitaciones evidentes, mientras que la unidad de potencia de combustión sigue siendo la principal restricción en carrera, ofreciendo menos aporte eléctrico comparado con otros equipos.

Honda, proveedor del motor, asegura que se han mejorado las vibraciones, pero el confort del piloto sigue siendo un área a resolver antes del GP de Japón. Las recientes cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudí permitirán a Aston Martin trabajar sin interrupciones en fábrica para optimizar motor y chasis.
Krack destacó que los problemas de fiabilidad no son exclusivos de Aston Martin, y recordó que otros equipos, como McLaren, Williams y Audi, también tuvieron dificultades en China. Aun así, el equipo de Silverstone confía en que los ajustes realizados mejorarán la competitividad del AMR26 sin comprometer su seguridad ni el desempeño general.

