La Atención Primaria en Málaga atraviesa una situación crítica: uno de cada cinco pacientes no consigue cita en el momento que la solicita y la espera media se eleva a 8,7 días, según el segundo informe del Observatorio de la Situación de la Sanidad Pública Malagueña, elaborado por jubilados del SAS.
Este informe, realizado entre el 3 y 5 de marzo de 2026, analiza 869 observaciones, tres veces más que en el estudio anterior, y cubre el 74,5 % de los centros de salud y consultorios de la provincia, abarcando a casi 1,5 millones de personas.
Datos preocupantes de Atención Primaria Málaga
Los resultados muestran importantes diferencias territoriales:
- Costa del Sol: espera media de 10,95 días
- Zona Norte (Antequera): espera media de 4,21 días
El informe indica que el 85 % de los pacientes supera las 48 horas de espera recomendadas por el Foro de Médicos de Atención Primaria, afectando directamente a la seguridad clínica, la accesibilidad y la saturación de urgencias.
Los autores denuncian que la asignación de citas carece de equidad, describiéndola como “una lotería donde el azar determina la demora”, con diferencias que van de uno o dos días hasta dos o tres semanas en un mismo centro.
Consecuencias para pacientes y profesionales
La falta de gestión transparente y de recursos se traduce en:
- Riesgos para la seguridad del paciente
- Sobrecarga de profesionales sanitarios
- Sensación de abandono e indignidad en la ciudadanía
- Posible aumento de la mortalidad, ya 11 % superior a la media nacional
- Éxodo de profesionales hacia otras comunidades o países
El colectivo critica la actitud de la Junta de Andalucía, acusada de ofrecer explicaciones confusas y de ocultar datos oficiales sobre la situación real de la Atención Primaria en Málaga.
Recomendaciones y medidas urgentes
Los jubilados del SAS insisten en la necesidad de reforzar la Atención Primaria como pilar del sistema sanitario, mediante:
- Más recursos económicos y humanos
- Mejor organización de citas y listas de espera
- Garantías de acceso equitativo para toda la población
El objetivo es evitar un deterioro progresivo del sistema, que ya está teniendo impactos negativos en la salud de pacientes y en las condiciones laborales de los profesionales.

