La selección australiana debutó con una victoria clave por 3-0 sobre China Taipéi en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, impulsada por el jonrón del prometedor Travis Bazzana y una sólida actuación del pitcheo.
Travis Bazzana cumple su sueño en el Tokyo Dome
El Clásico Mundial de Béisbol 2026 arrancó con una actuación memorable para Travis Bazzana, considerado uno de los mayores talentos jóvenes del béisbol internacional.
El jugador, primera selección global del Draft de la MLB de 2024, fue protagonista en la victoria de Australia por 3-0 frente a China Taipéi en el Tokyo Dome, un escenario que el propio pelotero había imaginado durante años.
Con el marcador 2-0 a favor de Australia en la séptima entrada, Bazzana conectó un jonrón por el jardín derecho que amplió la ventaja y prácticamente aseguró el triunfo de su equipo.
El jugador, actualmente prospecto de los Cleveland Guardians, confesó tras el partido que disputar este torneo era uno de sus grandes sueños.
“Siempre imaginé jugar el Clásico Mundial en el Tokyo Dome y algún día disputar una Serie Mundial en la MLB. Es algo muy especial”, señaló tras el encuentro.
Un ambiente hostil que terminó en silencio
Aunque Australia figuraba como equipo local, el ambiente en el estadio fue completamente favorable a China Taipéi.
Miles de aficionados taiwaneses viajaron a Japón para apoyar a su selección, generando una atmósfera ruidosa durante buena parte del partido. Sin embargo, el jonrón de Bazzana cambió completamente el ambiente, dejando el estadio en silencio.
El propio jugador reconoció que la reacción del público lo sorprendió.
“Cuando conecté el jonrón todo quedó muy callado. Fue extraño porque esperaba un gran grito del público”, comentó entre risas.
El manager australiano Dave Nilsson explicó que la gran presencia de aficionados taiwaneses era algo esperado debido a la cercanía geográfica entre ambos países.
Robbie Perkins rompe el empate
El partido se mantuvo sin anotaciones hasta la quinta entrada, en gran parte gracias al sólido trabajo de los lanzadores de ambos equipos.
La igualdad se rompió cuando el receptor australiano Robbie Perkins conectó un jonrón de dos carreras, colocando a su selección por delante en el marcador.
Perkins ya había demostrado su capacidad en este estadio, ya que en el Clásico Mundial de 2023 también conectó un cuadrangular decisivo contra Corea.
El propio jugador explicó que representar a su país eleva la intensidad emocional dentro del campo.
“Cada vez que te pones el uniforme de tu país las emociones se multiplican. Pero también hay que recordar que esto es un trabajo de equipo”, señaló.
Gran actuación del pitcheo australiano
La victoria australiana también se construyó desde el montículo.
El abridor Alex Wells, exlanzador de los Baltimore Orioles, lanzó tres entradas sin permitir carreras y ponchó a seis bateadores, incluyendo una racha de cinco ponches consecutivos, una de las mejores marcas registradas en la historia del torneo.
Posteriormente, otros lanzadores zurdos completaron el trabajo manteniendo a China Taipéi sin anotar.
La historia de Wells también tiene un componente personal importante. Tras sufrir una lesión en el ligamento colateral cubital en 2022, el lanzador incluso llegó a alejarse del béisbol antes de regresar a la actividad en la Liga Australiana de Béisbol.
Su regreso culmina ahora con una actuación destacada en el escenario internacional.
Un final de partido lleno de tensión
A pesar del dominio australiano, el partido se complicó en la novena entrada.
Un error defensivo permitió que Yu Chang llegara a base y posteriormente Kungkuan Giljegiljaw conectó un sencillo que puso la posible carrera del empate en circulación.
La tensión aumentó cuando Lyle Lin conectó un elevado profundo al jardín central que estuvo cerca de convertirse en jonrón.
Finalmente, el lanzador Jon Kennedy, con su imponente estatura de 2,03 metros, logró bloquear un batazo de regreso de Cheng-Yu Chang, asegurando el último out y sellando la victoria.
China Taipéi queda bajo presión en el grupo
La derrota representa un duro golpe para China Taipéi, actual campeón del Premier12 y considerado el segundo mejor equipo del mundo según algunos rankings internacionales.
Además, el equipo podría enfrentar problemas adicionales tras la salida del capitán Chieh-Hsien Chen, quien abandonó el partido tras recibir un pelotazo.
La situación se complica aún más porque su próximo rival será Japón, uno de los grandes favoritos del torneo y que ahora cuenta con estrellas de la MLB como Shohei Ohtani y Seiya Suzuki.
Mientras tanto, Australia buscará mantener el impulso en su próximo enfrentamiento frente a Chequia, con la confianza de haber logrado una de las victorias más importantes en su historia reciente dentro del Clásico Mundial.

