La española Paula Badosa, actualmente 106ª del mundo, juega este martes en un WTA 125 en Austin, enfrentándose a la rumana Elena Gabriela Ruse. Su objetivo es acumular partidos y puntos para mejorar su posición en el ranking, con la vista puesta en próximos torneos de mayor nivel.
Un regreso al pasado necesario
Tras una eliminación temprana en el WTA 1.000 de Indian Wells, Badosa decidió dar un paso atrás en el nivel de competición para recuperar confianza y ritmo. En Austin, el cuadro no es sencillo: además de Badosa, participan jugadoras de renombre que han caído en el ranking, como la estadounidense Emma Navarro, reciente top-10, la canadiense Bianca Andreescu, campeona del US Open 2019, y la croata Donna Vekic, semifinalista de Grand Slam.
Para Badosa, el primer escollo será Ruse, jugadora de 28 años y 74ª del mundo. En caso de avanzar, podría medirse a Navarro por un lugar en cuartos de final, en un enfrentamiento que ya anuncia alta exigencia.

La motivación de volver a competir
Paula no disputaba un torneo de este nivel desde agosto de 2019, cuando alcanzó las semifinales en Karlsruhe, también un WTA 125. Su trayectoria desde entonces la llevó a ser número dos del mundo, pero una lesión crónica en la espalda y una mala racha de resultados la han obligado a volver a torneos de menor categoría para reencontrarse con su mejor tenis.
Badosa demuestra así que incluso las estrellas del circuito deben adaptarse a las circunstancias para recuperar confianza, ritmo de juego y puntos valiosos de cara a la temporada.

