La película Una batalla tras otra, dirigida por Paul Thomas Anderson, fue la gran triunfadora en la ceremonia de los premios BAFTA de este año, celebrada el domingo en Londres. La producción estadounidense logró un total de seis premios, incluyendo mejor película, dirección y guión adaptado. Entre sus galardones destaca el de actor de reparto, que fue otorgado a Sean Penn.
La ceremonia se llevó a cabo en el Royal Festival Hall, donde el evento fue presentado por Alan Cumming. En total, la película de Anderson estaba nominada en catorce categorías y cumplió con las expectativas al llevarse más de la mitad de los premios a los que optaba, consolidándose como una de las favoritas en la carrera hacia los Premios Óscar.
En contraste, la cinta española Sirat, dirigida por Óliver Laxe, no logró alzarse con ningún galardón, a pesar de las expectativas generadas tras recibir el Premio del Jurado en Cannes. Junto a ella, otras producciones de Iberoamérica como El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho, también se fueron de vacío, mientras que Valor Sentimental, de Noruega, se llevó el premio a mejor película de habla no inglesa.
Otros ganadores destacados de la noche incluyeron a Robert Aramayo, quien recibió el galardón a estrella revelación y a mejor actor, y a Jessie Buckley, que fue reconocida como mejor actriz por su papel en el drama Hamnet. La noche finalizó con actuaciones musicales y momentos entrañables, destacando la presencia de celebridades en la alfombra roja.

