Raphinha firmó un hat-trick en el 7-2 del Barcelona ante el Racing, que deja a los de Hansi Flick líderes con pleno de victorias. La lesión de Joan García fue la única nota preocupante.

El FC Barcelona continúa avanzando a una velocidad difícil de seguir. El equipo de Hansi Flick atropelló al Racing de Santander con un 7-2 en el Camp Nou y completó la sexta jornada de LaLiga con otros tres puntos, otra goleada y un nuevo recital de un Raphinha que ya suma nueve goles en el campeonato.

El brasileño marcó tres veces, dos de ellas desde el punto de penalti, y volvió a convertirse en el principal ejecutor de un ataque que ha comenzado la temporada con cifras extraordinarias. João Cancelo, Gabriel Jesus y Lamine Yamal también marcaron, mientras el otro tanto azulgrana llegó en propia puerta de Asier Villalibre.

El único sobresalto serio llegó en la portería. Joan García tuvo que quedarse en el vestuario al descanso por molestias después de un resbalón, aunque las primeras informaciones apuntaban a un cambio por precaución y el guardameta debía someterse a pruebas para determinar el alcance exacto del problema.

El Barcelona convierte el Camp Nou en una máquina de hacer goles

El Racing apenas tuvo tiempo para acomodarse.

El Barcelona dominó desde el inicio, monopolizó el balón y atacó con una combinación de presión alta, velocidad y juego vertical que desbordó al conjunto cántabro.

João Cancelo abrió el marcador en el minuto 8 con un potente disparo. Raphinha amplió la diferencia desde el punto de penalti en el 25 después de una acción sobre el propio brasileño.

La superioridad parecía absoluta.

Pero el Racing aprovechó uno de los defectos que todavía acompañan al Barça de Flick.

Maguette castiga una defensa que sigue concediendo

El Barcelona puede resultar devastador cuando ataca, pero continúa dejando espacios atrás.

Maguette Gueye marcó el 2-1 en el minuto 30 y devolvió momentáneamente cierta incertidumbre al encuentro.

La reacción azulgrana, sin embargo, fue inmediata.

Un disparo de Cancelo terminó en la portería después de tocar en Asier Villalibre, acción contabilizada oficialmente como gol en propia puerta del delantero del Racing.

Poco después volvió a aparecer Raphinha.

El brasileño recibió, controló y resolvió para colocar el 4-1 en el minuto 42.

El partido estaba prácticamente decidido antes del descanso.

18 remates y cuatro goles antes del descanso

La primera mitad dejó una imagen bastante precisa del actual Barcelona.

El equipo acumuló 18 remates y diez saques de esquina, según la crónica aportada, en una demostración de volumen ofensivo poco habitual incluso para un club acostumbrado a dominar partidos.

Las rotaciones apenas modificaron el comportamiento colectivo.

Flick había introducido cambios en el once, pero el equipo continuó jugando con la misma agresividad.

El Racing, por su parte, también presentó una alineación muy modificada y trató de protegerse con una estructura defensiva más poblada.

No fue suficiente.

Raphinha vuelve a liderar al Barça

La figura de la noche fue Raphinha.

El brasileño marcó tres goles y elevó su cuenta hasta los nueve tantos en seis jornadas de Liga, convirtiéndose en el máximo goleador de la competición tras este partido.

Su rendimiento explica buena parte del extraordinario inicio ofensivo del Barcelona.

Raphinha no está funcionando únicamente como rematador.

Aparece por dentro, ataca espacios, participa en la presión y consigue transformar muchas de las situaciones de peligro generadas por el equipo.

Su triplete ante el Racing fue además de naturaleza variada: dos penaltis y una acción en juego abierto.

La producción goleadora está convirtiéndolo en una de las piezas estructurales del proyecto de Flick.

Lamine falla un penalti, golpea el poste y termina marcando

La noche de Lamine Yamal fue mucho más accidentada.

El extremo tuvo oportunidades suficientes para ampliar todavía más la goleada.

Primero falló un penalti que Raphinha le había cedido. Después envió un remate al poste y posteriormente vio cómo le anulaban otro gol por fuera de juego.

Pero siguió buscando su oportunidad.

Finalmente encontró premio en el minuto 89, cuando marcó el séptimo tanto del Barcelona.

El episodio resume bien la mentalidad ofensiva del conjunto azulgrana.

Incluso con el encuentro resuelto, el equipo siguió buscando la portería rival.

Joan García enciende las alarmas antes de Sevilla

El principal problema de la noche apareció poco antes del descanso.

Joan García sufrió un resbalón y comunicó molestias al cuerpo técnico, por lo que Flick decidió sustituirlo.

Wojciech Szczesny ocupó la portería durante la segunda mitad.

Las primeras evaluaciones transmitieron cierto optimismo.

El cambio se realizó inicialmente por precaución y el club debía someter al portero a nuevas pruebas.

La preocupación existe porque el Barcelona tiene su siguiente compromiso liguero en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el Sevilla.

Joan García se ha convertido en una pieza importante en la construcción desde atrás y en la capacidad del equipo para defender con muchos metros a su espalda.

Szczesny deja un error preocupante

La entrada de Szczesny tampoco fue especialmente tranquila.

El portero polaco cometió un grave error que permitió al Racing reducir la diferencia hasta el 4-2 en el minuto 65, con gol de Yassir Zabiri.

Durante unos instantes, el Camp Nou vio cómo el Racing volvía a acercarse.

La reacción del Barcelona necesitó apenas dos minutos.

Raphinha convirtió otro penalti en el 67 y completó su triplete.

El 5-2 acabó definitivamente con cualquier posibilidad de reacción cántabra.

Gabriel Jesus también se suma a la fiesta

Flick había dado entrada a Gabriel Jesus durante la segunda mitad.

El brasileño aprovechó sus minutos.

Marcó el 6-2 en el minuto 79, ampliando aún más una noche en la que prácticamente cada jugador ofensivo del Barcelona encontró oportunidades.

Después llegó el séptimo de Lamine.

Resultado final:

Barcelona 7-2 Racing de Santander.

Una goleada que ya no resulta aislada dentro del comienzo de temporada azulgrana.

28 goles en solo seis jornadas de Liga

Las cifras empiezan a adquirir dimensiones extraordinarias.

El Barcelona ha marcado 28 goles en seis partidos de LaLiga, lo que supone una media de más de 4,6 goles por encuentro.

AP añade otro dato revelador: contando todas las competiciones, el equipo ha marcado 33 goles y recibido siete en siete encuentros.

El conjunto de Flick ha conseguido marcar cinco o más tantos en cinco de esos siete partidos.

La tendencia describe un equipo construido fundamentalmente para atacar.

No necesita siempre un delantero centro fijo.

Los goles aparecen desde las bandas, la segunda línea, los laterales y los jugadores incorporados desde el banquillo.

Siete victorias consecutivas para abrir la temporada

El resultado frente al Racing mantiene además un inicio perfecto.

El Barcelona acumula:

seis victorias en las seis primeras jornadas de LaLiga y una victoria en Champions.

Son siete triunfos consecutivos desde el comienzo de la temporada.

Reuters destaca que el equipo de Flick mantiene el pleno liguero, mientras otras fuentes señalan este arranque como uno de los mejores registrados por el club en su historia reciente.

El volumen ofensivo ayuda a entenderlo.

El Barcelona no está ganando únicamente por diferencias mínimas.

Está acumulando goleadas.

Raphinha ya manda en la tabla de goleadores

El triplete también tiene consecuencias individuales.

Raphinha terminó la jornada con nueve goles en seis partidos de Liga, situándose al frente de la clasificación de máximos realizadores.

La progresión del brasileño bajo Flick resulta especialmente significativa.

Ha pasado de ser un extremo asociado fundamentalmente al desequilibrio y la asistencia a convertirse en uno de los principales finalizadores del equipo.

Su capacidad para atacar el área está proporcionando al Barcelona una fuente de goles incluso sin depender de un nueve clásico.

El Racing fue valiente, pero quedó desbordado

El resultado puede sugerir un partido completamente unilateral.

No lo fue durante todos los minutos.

El Racing consiguió marcar dos veces y aprovechó errores defensivos del conjunto local.

Maguette Gueye hizo el primero y Yassir Zabiri el segundo.

Pero la diferencia de producción ofensiva terminó siendo enorme.

Cada intento de reacción cántabra encontraba una respuesta inmediata del Barcelona.

El conjunto visitante había introducido numerosos cambios en su alineación y trató de cerrar espacios, pero la circulación rápida del Barça terminó desorganizando su bloque.

La gran contradicción del Barça de Flick

El encuentro dejó también una advertencia.

Este Barcelona genera muchísimo.

Pero concede más de lo que cabría esperar en un equipo que domina de manera tan clara los partidos.

El primer gol del Racing nació de una acción defensiva mal resuelta.

El segundo llegó después del error de Szczesny.

Reuters también señaló esas concesiones defensivas como uno de los pocos aspectos negativos de la goleada.

Contra rivales a los que el Barça puede marcar seis o siete veces, esas situaciones quedan enterradas bajo el resultado.

Contra adversarios de mayor nivel pueden tener un coste diferente.

Flick mantiene la identidad pese a las rotaciones

Otro dato relevante fue la capacidad para modificar nombres sin alterar demasiado el comportamiento del equipo.

Flick dejó fuera inicialmente a varios jugadores habituales.

Aun así, el Barcelona mantuvo:

presión alta,
circulación rápida,
muchos jugadores atacando el área,
laterales con presencia ofensiva y
una enorme agresividad después de recuperar el balón.

Esa continuidad representa una ventaja importante durante una temporada larga.

Si el entrenador puede rotar sin perder la estructura colectiva, el equipo tendrá más capacidad para gestionar Champions, Liga y Copa sin depender siempre de los mismos once futbolistas.

El Barcelona abre tres puntos sobre el Real Madrid

La goleada deja también una fotografía clara en la clasificación.

El Barça termina la sexta jornada con 18 puntos de 18 posibles.

El Real Madrid tiene 15, después de su sufrido triunfo por 2-3 en Elche.

La diferencia entre ambos es ahora de tres puntos.

El Atlético y el Sevilla aparecen por detrás, mientras el Racing se mantiene en la zona media después de su regreso a Primera.

Todavía queda prácticamente toda la temporada.

Pero el Barcelona ha conseguido algo importante: obligar a sus rivales directos a perseguirlo desde septiembre.

El siguiente examen será muy diferente

La próxima parada será Sevilla.

El Ramón Sánchez-Pizjuán debería ofrecer un contexto distinto al del Camp Nou.

El Barcelona deberá demostrar si su extraordinaria producción ofensiva se mantiene fuera de casa y, sobre todo, conocer el estado físico de Joan García.

Flick salió satisfecho de la goleada y destacó la concentración y valentía de sus jugadores.

Tiene motivos.

Pero el calendario terminará aumentando la dificultad.

El Barça gana, golea y empieza a intimidar

Después de seis jornadas, el Barcelona no solo lidera LaLiga.

Está marcando más de cuatro goles por partido.

Raphinha lleva nueve.

Lamine continúa generando ocasiones incluso en una noche irregular.

Cancelo ofrece goles desde posiciones defensivas.

Gabriel Jesus responde desde el banquillo.

Y Flick puede rotar sin que el equipo pierda su vocación ofensiva.

El 7-2 al Racing es la última demostración de una tendencia que empieza a ser demasiado persistente para considerarla una simple racha.

La duda ya no consiste únicamente en si el Barcelona puede marcar.

La cuestión para sus rivales es cómo conseguir que deje de hacerlo durante 90 minutos.

La lesión de Joan García y las concesiones defensivas ofrecen dos avisos para Flick.

Todo lo demás, por ahora, funciona a una velocidad demoledora.


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