El legendario Boris Becker destaca la madurez y proyección de Carlos Alcaraz tras su reciente éxito en el Open de Australia y su invicto parcial en 2026.
Becker en Madrid y los Premios Laureus 2026
Este martes, Boris Becker estuvo en Madrid para la presentación de los nominados a los Premios Laureus 2026, que se entregarán en la capital española el próximo 20 de abril. El alemán, miembro de la Academia que decide los ganadores de los galardones, participó junto a otras leyendas del deporte como Marcel Desailly y Jessica Ennis-Hill.
Becker destacó la presencia destacada del tenis en las nominaciones: Carlos Alcaraz y Jannik Sinner compiten al premio a mejor deportista masculino, Aryna Sabalenka a la categoría femenina, y Joao Fonseca aspira a deportista revelación.
La opinión de Becker sobre Alcaraz
Tras el acto, el extenista alemán habló con la prensa en la Real Casa de Correos y valoró la progresión de Alcaraz, quien se mantiene invicto en 2026 y se prepara para el Masters 1.000 de Indian Wells.
“Nadie es invencible, todos tenemos días buenos y días malos. Pero él claramente es el número uno… Hace un año habríamos dicho lo mismo de Sinner. Esto demuestra que el deporte es impredecible. Pero ahora mismo, a Alcaraz se le ve genial”, afirmó Becker.
El alemán subrayó que la madurez ha sido clave en la evolución del murciano:
“Tiene 22 años, lleva cuatro o cinco en el circuito y entiende mejor lo que tiene que hacer para ganar”, señaló.
Becker, ganador de seis Grand Slams entre los años 80 y 90, mantiene un vínculo estrecho con el tenis y formará parte de los votos que podrían otorgar a Alcaraz uno de los premios más importantes del mundo.
Alcaraz: una estrella que madura rápido
La trayectoria de Alcaraz refleja una transición de talento juvenil a jugador consolidado en la élite mundial. Con siete Grand Slams a su nombre antes de cumplir 23 años, el murciano no solo se confirma como el número uno del ranking, sino que también muestra inteligencia táctica y mentalidad ganadora, elementos que Becker considera determinantes para triunfar en torneos de máximo nivel.
La mirada crítica de Becker aporta contexto: el murciano ya no depende únicamente de su físico y técnica, sino que ha desarrollado estrategias claras para dominar partidos y gestionar la presión de los grandes escenarios.

