Lo que debía ser una solución urgente al colapso del tráfico en la Costa del Sol se ha convertido en otro ejemplo de parálisis administrativa. La ampliación MA-20 Málaga acumula ya retrasos que empiezan a generar inquietud.
Ampliación MA-20 Málaga atascada por burocracia
La ampliación MA-20 Málaga, uno de los proyectos estrella del Gobierno para mejorar la movilidad en Málaga y Torremolinos, lleva más de un año bloqueada en el trámite de evaluación ambiental.
El proceso comenzó el 15 de abril de 2025 y, según la normativa, debería haberse resuelto en un máximo de nueve meses. Sin embargo, ya acumula al menos tres meses de retraso, sin explicaciones claras en los portales oficiales.
Este nuevo retraso alimenta la percepción de que la burocracia sigue frenando infraestructuras clave, incluso en zonas con graves problemas de tráfico.
Una obra clave para aliviar el colapso de tráfico
La ampliación MA-20 Málaga contempla una inversión cercana a los 190 millones de euros para mejorar un tramo de 9 kilómetros, uno de los más saturados de toda la provincia.
Actualmente, esta vía soporta más de 120 000 vehículos diarios, convirtiéndose en uno de los principales puntos negros de tráfico según la Dirección General de Tráfico.
El proyecto incluye:
- Ampliación de carriles en varios tramos
- Creación de un tramo con cinco carriles por sentido
- Construcción de un nuevo viaducto sobre el río Guadalhorce de 940 metros
- Modificaciones estructurales complejas sin cortar el tráfico
A pesar de su importancia, la decisión de someter el proyecto a una evaluación ambiental ordinaria, más lenta que la simplificada, ha sido clave en este bloqueo.
Retrasos acumulados en la ampliación MA-20 Málaga
No es el primer contratiempo de la ampliación MA-20 Málaga. El proyecto ya venía arrastrando demoras desde 2023:
- Presupuesto inicial: 128 millones de euros
- Presupuesto actual: casi 190 millones
- Retraso en exposición pública hasta 2024
- Paralización actual en fase ambiental
Este encadenamiento de retrasos refuerza las críticas hacia la gestión del proyecto por parte del Ejecutivo central.
Impacto directo en los malagueños
El retraso de la ampliación MA-20 Málaga tiene consecuencias directas:
- Atascos constantes en horas punta
- Pérdida de productividad
- Mayor contaminación
- Incremento del riesgo de accidentes
En una provincia donde el turismo y la movilidad son claves económicas, estos problemas no son menores.
Más incertidumbre: obras del Cercanías en paralelo
A la incertidumbre por la ampliación MA-20 Málaga se suma otro frente: las obras previstas en la línea de Cercanías C1.
Estas actuaciones podrían implicar un corte del servicio durante seis meses entre finales de 2027 y principios de 2028, afectando a municipios clave como:
- Málaga
- Torremolinos
- Benalmádena
- Fuengirola
Los alcaldes afectados han exigido transparencia y planificación, tras conocer los detalles por la prensa.
Desde el Gobierno se ha asegurado que “se garantizará el transporte”, aunque sin concretar cómo se evitará el colapso simultáneo por obras en carretera y ferrocarril.
Una infraestructura atrapada entre promesas y retrasos
La ampliación MA-20 Málaga se presentó como una solución urgente para uno de los mayores problemas de movilidad de la provincia. Sin embargo, hoy es símbolo de una realidad más amplia:
proyectos estratégicos que se diluyen entre trámites, sobrecostes y falta de ejecución.
Mientras tanto, miles de conductores siguen atrapados cada día en un corredor saturado, esperando una solución que no termina de llegar.
¿Estamos ante una infraestructura imprescindible o ante otro ejemplo de promesas políticas que se eternizan sin resultados?
