El debate sobre las infraestructuras estratégicas en Galicia vuelve a encenderse en la comarca de A Mariña. El Bloque Nacionalista Galego (BNG) en el Concello de Viveiro llevará al pleno una moción para exigir a la Xunta de Galicia que recupere el proyecto original de la Variante de Viveiro dentro de la VAC Costa Norte, denunciando que la alternativa actual se ha rebajado a una simple carretera convencional.
El partido nacionalista sostiene que la decisión supone un nuevo freno al desarrollo de la comarca y acusa al Gobierno gallego de haber abandonado durante años una infraestructura clave para la conectividad del norte de Galicia.
Impacto político y social: un proyecto que divide a Galicia
La polémica no es nueva, pero ha vuelto al primer plano tras la exposición pública del nuevo diseño de la variante. El BNG considera que el proyecto presentado por la Xunta abandona definitivamente el modelo de vía de alta capacidad prometido durante décadas.
La portavoz municipal, Iria Cotelo, advierte de que Viveiro “no puede seguir siendo la única ciudad de más de 250 kilómetros de costa entre Ferrol y Avilés sin una variante adecuada”, una afirmación que refleja el tono de presión política que rodea el proyecto.
El debate trasciende lo técnico y se convierte en un nuevo frente de confrontación entre el nacionalismo gallego y el Gobierno autonómico.
De la VAC Costa Norte a una carretera convencional
Según denuncia el BNG, el proyecto original de la VAC Costa Norte, planificado hace más de 25 años, ha sido progresivamente rebajado hasta convertirse en una infraestructura de prestaciones limitadas.
Entre los elementos más criticados destacan:
- Velocidad de diseño reducida a 50 km/h
- Tramos con pendientes de hasta 7% y 8%
- Curvas de pequeño radio consideradas inadecuadas para una vía moderna
- Eliminación del concepto de vía de alta capacidad
El BNG sostiene que estos parámetros alejan el proyecto de los estándares actuales de movilidad y conectividad territorial.
Críticas a la planificación de la Xunta y al diseño técnico
La formación nacionalista acusa a la Xunta de haber elaborado estudios “sesgados” en los que, según su versión, se penalizan elementos propios de infraestructuras modernas como viaductos o mayores velocidades de diseño.
Desde esta óptica, el cambio de modelo no solo es técnico, sino también político: una reducción de ambición que, según el BNG, compromete el futuro económico de la comarca.
En palabras de su portavoz, la infraestructura actual “no resuelve los problemas de tráfico ni mejora la conexión con el resto del territorio gallego”.
Problemas de tráfico y efectos en el entorno urbano
Uno de los puntos más controvertidos del proyecto es su impacto en la movilidad local. El BNG advierte de que los nuevos enlaces previstos podrían generar efectos colaterales significativos:
- El enlace del Camiño Vello desembocaría en una vía estrecha junto al Pazo de Malates
- El enlace de Magazos obligaría al tráfico pesado a atravesar zonas urbanas como Magazos y Landrove
- Posibles desvíos y rodeos innecesarios para el tráfico interno
Estas alegaciones refuerzan la tesis del partido de que la solución propuesta no descongestiona el núcleo urbano de Viveiro, sino que podría trasladar el problema a otras zonas residenciales.
Moción en el pleno y ofensiva política del BNG
La moción que el BNG llevará al pleno municipal propone:
- Rechazar la renuncia de la Xunta a la VAC Costa Norte
- Recuperar el proyecto original de la variante ya incluido en el PXOM
- Revisar los estudios técnicos con criterios de capacidad, tiempos de desplazamiento y desarrollo futuro
Además, el partido ha anunciado que presentará alegaciones a los estudios de impacto ambiental ante la Axencia Galega de Infraestruturas, lo que anticipa un nuevo frente administrativo y político.
Un conflicto recurrente en las infraestructuras del norte gallego
El proyecto de la variante de Viveiro se ha convertido en un símbolo del debate sobre el equilibrio territorial en Galicia. Para sus defensores, es una infraestructura clave para el desarrollo económico de la comarca. Para sus detractores, el problema es la falta de consenso y la acumulación de retrasos históricos.
La tensión entre el modelo de alta capacidad defendido por el BNG y la solución más reducida impulsada por la Xunta abre un nuevo episodio en una disputa que arrastra décadas.
Conclusión: una decisión que marcará el futuro de A Mariña
El futuro de la variante de Viveiro vuelve a situarse en el centro del debate político gallego. La decisión final sobre su trazado y características no solo determinará la movilidad de la zona, sino también su capacidad de desarrollo económico en los próximos años.
Mientras el BNG intensifica su presión institucional, la Xunta defiende su modelo de ejecución, manteniendo abierto un conflicto que sigue sin resolución definitiva.
