El intento del ministro de Justicia de desacreditar al juez del caso Begoña Gómez choca con el respaldo del CGPJ, que ya ha archivado la mayoría de denuncias contra el magistrado.
El Gobierno intenta frenar al juez del caso Begoña Gómez
El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha denunciado al magistrado Juan Carlos Peinado, instructor del caso que investiga a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez.
Sin embargo, todo apunta a que la iniciativa del Gobierno no prosperará. Fuentes jurídicas señalan que la denuncia del ministro tiene “todas las probabilidades de ser archivada”, siguiendo la línea marcada por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
El CGPJ ya ha respaldado al juez en varias ocasiones
El organismo de gobierno de los jueces ha rechazado recientemente cuatro de las seis quejas presentadas contra Peinado, dejando en pie únicamente dos:
- La denuncia de Bolaños
- Otra impulsada por representantes de la izquierda
Aun así, el mensaje interno es claro:
👉 las actuaciones del juez no se consideran fuera de los estándares judiciales
Fuentes jurídicas lo resumen de forma contundente:
“Lo normal sería respaldar al juez”

Acusaciones de presión política contra la Justicia
El caso ha escalado hasta convertirse en un nuevo foco de tensión entre el Gobierno y el poder judicial.
Desde distintos ámbitos jurídicos se denuncia una “campaña de acoso” contra el magistrado, impulsada —según estas fuentes— desde sectores de la izquierda.
Las críticas son especialmente duras:
👉 se habla incluso de “porquería indecente” para describir los ataques dirigidos contra Peinado
Todo ello en un momento clave de la investigación.
El caso Begoña Gómez, cada vez más cerca del juicio
La instrucción avanza y el juez Peinado ha encaminado la causa para que pueda ser juzgada por un jurado popular.
La defensa de Begoña Gómez ha reaccionado recurriendo esta decisión, acusando al magistrado de:
- Basarse en “meras conjeturas”
- Actuar por su condición de esposa del presidente
Un argumento que, lejos de frenar el proceso, evidencia la creciente presión política y mediática en torno al caso.
El origen del conflicto: el interrogatorio en Moncloa
Uno de los detonantes de la denuncia de Bolaños fue su declaración ante el juez en Moncloa, que el ministro calificó como irregular.
Sin embargo, fuentes jurídicas rebajan la polémica:
👉 “No sentirse cómodo en un interrogatorio no justifica una denuncia disciplinaria”
Este punto refuerza la idea de que la acción del ministro responde más a una estrategia política que a irregularidades reales.
Un choque institucional con consecuencias
El caso refleja un conflicto de fondo:
👉 el enfrentamiento entre el Gobierno y la independencia judicial
Mientras el Ejecutivo cuestiona al juez, los órganos judiciales parecen cerrar filas en torno a su actuación.
La pregunta que queda en el aire es inevitable:
¿Estamos ante un intento de proteger al entorno del poder… o ante un pulso abierto contra la Justicia?

