Boric entrega una baja liquidez fiscal a Kast: un desafío económico
En Chile, el balance fiscal al 31 de diciembre de 2025 muestra una liquidez inmediata del Tesoro Público de únicamente 46 millones de dólares. Esta cifra resalta la escasez de recursos disponibles para cubrir gastos diarios como sueldos y pagos a proveedores.
Los datos, proporcionados por la Dirección de Presupuestos (Dipres), señalan que este desplome fiscal no es casual ni estacional. En comparación, administraciones pasadas dejaron cifras notablemente más altas: Sebastián Piñera en 2021 dejó más de 4 000 millones y Michelle Bachelet cerca de 3 200 millones en 2017.
El nuevo ministro de Hacienda de Kast, Jorge Quiroz, ha descrito la situación heredada como un «fisco sin caja». Kast asumió la presidencia en marzo de 2026 con la promesa de adoptar medidas de austeridad y recortes fiscales, pero se encuentra con recursos limitados desde el inicio de su mandato.
El panorama se agrava con una deuda pública bruta que cerró 2025 en un 41,7% del PIB. Este aumento significativo se dio bajo la administración de Boric, que elevó el indicador desde niveles de 30-33% al final del mandato de Piñera hasta más del 43,3% en septiembre de 2025, lo que representa niveles récord desde los años 80. El servicio de esta deuda ya representa más del 1,2% del PIB anual, aproximadamente 4 600 millones de dólares, recortando recursos para áreas como salud y educación.
En términos de déficit fiscal, el registrado en 2025 fue del 2,8% del PIB, mientras que el déficit estructural alcanzó entre 3,5% y 3,6%. Esto marca el incumplimiento de la regla fiscal chilena por tercer año consecutivo, dejando un agujero de más de 13 000 millones de dólares.
Boric implementó incrementos fiscales a través de una reforma tributaria en 2022, aspirando a recaudar un 4,1% del PIB adicional, aunque propuestas como el royalty minero llevaron ingresos adicionales del 1,5% del PIB. Sin embargo, estos esfuerzos no lograron frenar el crecimiento de la deuda pública.
A la fecha, los fondos soberanos alcanzan los 14 000 millones de dólares y los activos totales del Tesoro superan los 15 000 millones de dólares, aunque esto no es suficiente para mitigar el impacto de un gasto corriente elevado y subsidios.
El gobierno anterior priorizó este tipo de gastos, lo que ha dejado a la nueva administración de Kast en una posición crítica.
Además, el crecimiento económico ha sido moderado, situándose por debajo del 2% anual en el cuatrienio y un desempleo superior al 8%. En este contexto, Kast enfrenta el reto de implementar políticas de reactivación con un margen fiscal restringido y aumento de deuda a refinanciar.
