La Unión Europea (UE) está en proceso de implementar dos reformas importantes en la normativa sobre tabaco y productos relacionados, que se esperan para 2026. Estas reformas incluyen la revisión de la Directiva de Productos del Tabaco (TPD) y la Directiva sobre Impuestos Especiales (TED). La TPD pretende endurecer las regulaciones sobre los ingredientes, la trazabilidad y la presentación de productos de tabaco, extendiendo su aplicación a alternativas como vapeadores y bolsas de nicotina. Por su parte, la TED contempla incrementos significativos en la fiscalidad: se prevén subidas del 139% en los precios de los cigarrillos, del 258% en el tabaco de liar y de hasta el 1.090% en los puros, junto con nuevos impuestos sobre líquidos de vapeo y bolsas de nicotina.
Bruselas justifica estas iniciativas como una forma de reducir el consumo de tabaco y de evitar disparidades fiscales entre los distintos Estados miembros. Sin embargo, el aumento de impuestos puede tener consecuencias no deseadas, como se ha observado en otros países europeos. En Francia, donde los precios del tabaco superaron los 12 euros por paquete, el contrabando alcanzó casi el 40% del consumo total. Lo mismo ha sucedido en los Países Bajos, donde se ha documentado un aumento en el mercado ilícito tras sucesivas subidas tributarias.
Fuera de la UE, Australia es un ejemplo relevante; sus políticas restrictivas sobre el vapeo han llevado a la aparición de un mercado ilegal considerable, marcado por la incautación de millones de dispositivos.
En España, aunque históricamente la tasa de contrabando de tabaco ha sido baja, las recientes subidas fiscales han comenzado a provocar un incremento del comercio ilícito, con pérdidas estimadas en cientos de millones de euros al año. Además, las fuerzas de seguridad están investigando el uso de drones para introducir tabaco ilegal en el país, lo que resalta la adaptabilidad de las redes clandestinas.
La presión internacional también se siente, ya que se han detectado indicios de un posible aumento en el envío de productos ilegales desde Asia, especialmente desde China. Estas preocupaciones se ven corroboradas por datos recientes del Reino Unido, donde el número de intervenciones relacionadas con bolsas de nicotina ilegales se ha duplicado en el último año.
Con la inminente entrada en vigor de la TED y la futura revisión de la TPD, el debate se centra en cómo equilibrar los objetivos de salud pública con la eficacia de las políticas fiscales y regulatorias. La experiencia sugiere que un aumento desmedido en el precio y la restricción de los canales legales puede dar lugar a un crecimiento del comercio ilegal, creando un problema tangible que requiere atención inmediata.

