El pasado lunes, el fichaje de João Cancelo por el FC Barcelona se cerró mientras el equipo volaba hacia Arabia, sorprendiendo a muchos que dudaban de su retorno. La operación tomó forma en Dubái, durante la entrega de los Globe Soccer Awards, donde Jorge Mendes, agente de Cancelo, discutió con el presidente Joan Laporta. Aunque el jugador tenía un acuerdo para unirse al Inter de Milán, Mendes transmitió a Laporta el deseo de Cancelo de regresar al Barcelona.
A pesar de las reservas de algunos miembros de la comisión deportiva del club, liderada por Deco, Laporta decidió avanzar con el fichaje. Por lo que se conoce, la plantilla del Barcelona no estaba al tanto de este desarrollo hasta que se llevó a cabo finalmente el acuerdo, que se convierte en un capítulo inesperado para la temporada actual, dado que Cancelo solo había disputado seis partidos desde finales de agosto hasta finales de diciembre.
Este movimiento marca un regreso significativo, dado que el jugador ha tenido un trayecto complicado en los últimos meses. Las reacciones a este fichaje varían entre la expectación por su potencial contribución y las reservas que surgen de su rendimiento reciente.
