Cataluña vuelve a enfrentarse a una jornada de máxima tensión por los incendios forestales. Aunque algunos de los grandes fuegos registrados durante los últimos días han evolucionado favorablemente, el incendio de Sentmenat continúa sin estar estabilizado, mientras las elevadas temperaturas, la baja humedad y el viento amenazan con reactivar las llamas en distintos puntos del territorio.
Los Bombers de la Generalitat mantienen desplegado un amplio operativo para contener los focos activos, en un verano que ya figura entre los más complicados de los últimos años.
Sentmenat concentra la mayor preocupación
El incendio declarado en Sentmenat (Vallès Occidental) sigue siendo el principal frente de preocupación para los servicios de emergencia.
Más de 240 efectivos, apoyados por 70 recursos terrestres y aéreos, trabajan para evitar que el fuego se reproduzca fuera del perímetro ya afectado, especialmente en el flanco derecho y en la parte alta del incendio, donde continúan apareciendo fumarolas.
Los responsables del operativo han advertido de que las condiciones meteorológicas son especialmente desfavorables, con temperaturas muy elevadas, una humedad extremadamente baja y viento de marinada que podría complicar la evolución del incendio durante toda la jornada.
Aunque parte de las restricciones de movilidad ya han sido levantadas, continúan confinadas las zonas de El Farell y Sant Sebastià de Montmajor, donde permanece el riesgo de propagación.
El incendio de Anoia queda estabilizado
La situación es más favorable en la comarca de Anoia, donde el incendio declarado durante la madrugada ha podido ser estabilizado tras una intensa intervención de los equipos de extinción.
No obstante, el fuego ha dejado importantes daños materiales.
El balance provisional incluye:
- Ocho naves industriales afectadas.
- Tres camiones calcinados.
- Varios vehículos dañados.
- Afectaciones en el polígono Plans d’Arau, La Pobla de Claramunt y el barrio de Les Garrigues.
Las autoridades han levantado ya las órdenes de confinamiento en la zona, permitiendo el regreso de los vecinos a sus viviendas.
Más de 150 incendios desde el inicio del verano
La campaña de incendios de 2026 está siendo una de las más intensas registradas en Cataluña durante la última década.
Según los datos facilitados por los Agentes Rurales, entre el 1 de junio y el 5 de julio ya se han contabilizado más de 150 incendios forestales, una cifra muy próxima al récord alcanzado el año anterior.
Los incendios han afectado ya a más de 3.000 hectáreas durante el último mes, siendo el más devastador el registrado en Les Gavarres, que arrasó alrededor de 2.200 hectáreas antes de quedar controlado.
La mayoría de los incendios tienen origen humano
Las primeras investigaciones apuntan nuevamente a la actividad humana como desencadenante de buena parte de los incendios registrados durante las últimas semanas.
Entre los casos investigados destacan:
- El incendio de Les Gavarres, presuntamente provocado por el uso de una radial.
- El fuego de Torrefeta i Florejacs, relacionado con trabajos en una línea telefónica.
- El incendio de Savallà del Comtat, cuyo origen estaría vinculado al trabajo de una cosechadora.
Estos episodios vuelven a poner sobre la mesa la importancia de extremar las precauciones durante los trabajos agrícolas, forestales e industriales en plena campaña de alto riesgo.
El calor extremo mantiene el riesgo muy elevado
Los servicios meteorológicos prevén que las temperaturas continúen aumentando durante las próximas horas, con valores que podrían situarse entre los más elevados del verano.
El Gobierno ha pedido prudencia a la población y ha insistido en evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o provocar nuevos focos de incendio.
Las autoridades recuerdan que el calor extremo, unido al viento y a la sequedad del terreno, convierte cualquier imprudencia en un potencial incendio forestal de grandes dimensiones.
Cataluña sigue en vigilancia permanente
Aunque algunos incendios evolucionan favorablemente, los equipos de emergencia mantienen un importante despliegue ante la posibilidad de nuevas reproducciones o la aparición de nuevos focos.
El verano apenas acaba de comenzar y las previsiones meteorológicas apuntan a varias jornadas de calor intenso, un escenario que obliga a mantener la máxima vigilancia en uno de los periodos con mayor riesgo de incendios de los últimos años en Cataluña.
