El Cercanías de Málaga continúa enfrentando un problema crónico de inversión insuficiente, en contraste con la línea C-5 de Madrid, que recibirá 1.350 millones de euros para su renovación y ampliación de capacidad. Dos años después del anuncio de mejoras en la Costa del Sol, los planes para ampliar andenes y poner trenes más largos aún no se han materializado, dejando al Cercanías de Málaga con limitaciones significativas en frecuencia y capacidad.
Actualmente, la línea C-1 del Cercanías de Málaga transporta alrededor de 16 millones de usuarios al año, el máximo que permite la infraestructura actual. La frecuencia de paso de los trenes y la longitud de los andenes no permiten aumentar significativamente el número de viajeros, lo que genera saturación especialmente en horas punta.
Andenes cortos y trenes insuficientes en Málaga
En enero de 2024, el Ministerio de Transporte anunció que era necesario aumentar cinco andenes del Cercanías de Málaga a 100 metros para poder operar trenes de mayor capacidad. Los apeaderos afectados serían Los Boliches, Carvajal, El Pinillo, Plaza Mayor y Centro Alameda, además de una remodelación de la estación de Benalmádena para elevar sus andenes hasta los 200 metros.
Sin embargo, dos años después, aún no se ha iniciado ningún contrato público ni licitación para ejecutar estas obras. La única actuación en marcha es el desdoble parcial de la vía entre Campamento Benítez y el aeropuerto, insuficiente para reducir los tiempos de espera y aumentar la frecuencia de paso de los trenes.
Sara Hernández, número 3 del Ministerio, afirmó recientemente que ya se estaba trabajando en la mejora de estaciones para trenes de entre 100 y 160 metros de longitud. No obstante, el Cercanías de Málaga sigue sin ver avances concretos, mientras que otras zonas de España reciben inversiones millonarias.
La comparación con Madrid
En Madrid, la línea C-5 contará con 1.350 millones de euros de inversión, repartidos entre Adif y Renfe, con 28 actuaciones previstas que incluyen renovación de vías, modernización tecnológica y adquisición de 35 nuevos trenes Staedler. Esta intervención permitirá aumentar un 60% la capacidad y reducir los tiempos de espera a solo 3-4 minutos en horas punta.
El Cercanías de Málaga, en cambio, sigue limitado por andenes cortos, trenes antiguos —con un parque móvil de 26 años— y la falta de planificación concreta sobre la llegada de los 400 nuevos ferrocarriles anunciados por el Gobierno en 2024. No se sabe cuántos de estos trenes llegarán a Málaga ni cuándo se incorporarán, ni qué capacidad tendrán.
Escasa inversión y desigualdad territorial
La situación del Cercanías de Málaga contrasta también con la inversión realizada en Cataluña, donde el plan Rodalies acumula 8.000 millones de euros, con un 77% ejecutado hasta la fecha y la incorporación de 72 nuevos trenes. Esto evidencia la brecha de inversión entre regiones, dejando a Málaga en una posición de desventaja frente a otras ciudades que reciben inversiones significativas en infraestructura ferroviaria.
El subdelegado del Gobierno, Javier Salas, confirmó que existen estudios para planificar la red futura, incluyendo la posibilidad de extender la línea C-1 hasta Marbella mediante un túnel bajo la A7. Sin embargo, estos planes aún no cuentan con fechas concretas ni financiación asignada, lo que mantiene al Cercanías de Málaga estancado frente a la creciente demanda de viajeros.
Consecuencias para los usuarios
La falta de inversión en el Cercanías de Málaga se traduce en trenes saturados, retrasos frecuentes y limitaciones para aumentar la frecuencia en horas punta. Mientras tanto, la línea C-5 de Madrid se prepara para un salto cualitativo que transformará su capacidad y eficiencia, demostrando la desigualdad de inversión entre diferentes áreas del país.
En conclusión, el Cercanías de Málaga continúa esperando medidas concretas y urgentes que permitan modernizar andenes, trenes y frecuencia de paso, mientras otras regiones reciben millonarias inversiones que aumentan la capacidad y la calidad del servicio ferroviario. La Costa del Sol sigue, por tanto, a la espera de que se materialice la promesa de mejorar su Cercanías, esencial para atender a los millones de usuarios que dependen del tren cada día.

