La Cercanías Málaga vive un estancamiento que amenaza la movilidad en la Costa del Sol. Dos años después del anuncio de mejoras, los andenes de cinco estaciones aún no se han ampliado y la flota de trenes sigue envejecida, mientras Madrid y Cataluña reciben miles de millones de euros en inversión para modernizar sus redes de Cercanías.
Paralización de mejoras en Málaga
En enero de 2024, el ministro de Transporte, Óscar Puente, anunció la necesidad de reducir de 20 a 15 minutos el tiempo de paso entre trenes en la línea C-1 de Málaga, así como ampliar cinco andenes a 100 metros y remodelar la estación de Benalmádena para permitir trenes de mayor capacidad.
A día de hoy, los trabajos se limitan a la duplicación de la vía entre Campamento Benítez y el aeropuerto, insuficiente para cumplir los objetivos planteados. Los contratos públicos o licitaciones para ampliar los andenes de Los Boliches, Carvajal, El Pinillo, Plaza Mayor y Centro Alameda aún no existen, a pesar de los anuncios de la número 3 de Transportes, Sara Hernández, sobre trenes de entre 100 y 160 metros de longitud.
El parque móvil de Málaga cuenta con trenes de 26 años de antigüedad, cerca del límite de vida útil (30-40 años), y todavía no se conoce cuántos de los 400 nuevos ferrocarriles anunciados en 2024 llegarán a la Costa del Sol ni cuándo.
Contraste con Madrid y Cataluña
En la línea C-5 de Madrid, que registra 72 millones de viajeros al año, el Gobierno destina 1 350 millones de euros para 28 actuaciones, incluyendo nuevos trenes, modernización tecnológica y mejoras en talleres y autobuses alternativos. La inversión promete aumentar la capacidad en un 60% y mejorar los tiempos de paso, que actualmente son de 3 a 4 minutos en hora punta, muy lejos de los 20 minutos de Málaga.
En Cataluña, la inversión en Rodalies asciende a 8 000 millones de euros, con un 77% ya ejecutado, incluyendo 72 nuevos trenes y estudios para diseñar la red de las próximas décadas. La flota renovada permitirá mejorar la frecuencia y capacidad, y garantizar la movilidad de millones de ciudadanos.
Necesidad de una estrategia urgente en Málaga
El retraso en las inversiones pone a Cercanías Málaga en desventaja respecto a otras regiones, afectando tanto a usuarios habituales como al turismo y transporte metropolitano.
Expertos advierten que, sin un plan claro de renovación de andenes y trenes, la línea C-1 seguirá limitada en frecuencia y capacidad, con riesgo de saturación y retrasos constantes, a pesar de ser la línea más utilizada en relación con las plazas ofertadas en España.
