Un estudio liderado por el astrónomo español Gonzalo Muñoz revela que WOH G64 podría haber pasado de supergigante roja a hipergigante amarilla en apenas unos años, un cambio extremadamente raro en astronomía.
Un equipo internacional de astrónomos ha sido testigo de un fenómeno extremadamente inusual en el cosmos: la posible transformación de una de las estrellas más grandes conocidas, WOH G64, en un periodo de tiempo sorprendentemente corto para los estándares astronómicos.
El estudio, liderado por el astrónomo español Gonzalo Muñoz Sánchez, sugiere que este gigantesco astro podría haber evolucionado de supergigante roja a hipergigante amarilla entre 2013 y 2014. Los resultados han sido publicados en la revista científica Nature Astronomy.
Un cambio cósmico observado durante 30 años
Las estrellas masivas evolucionan normalmente a lo largo de miles o incluso millones de años. Sin embargo, el análisis de más de tres décadas de observaciones de WOH G64 ha permitido detectar cambios inesperadamente rápidos.
Desde su descubrimiento en los años 80, esta estrella situada en la Gran Nube de Magallanes ha sido considerada una de las supergigantes rojas más luminosas, grandes y frías conocidas.
Los investigadores analizaron mediciones de brillo recopiladas desde 1992 y las combinaron con datos espectroscópicos para reconstruir su evolución reciente. Los resultados revelan que la estrella experimentó cambios muy significativos en un periodo relativamente breve.
Un astro colosal y muy distinto al Sol
WOH G64 es una estrella extremadamente diferente al Sol. Según las estimaciones de los científicos, su masa es aproximadamente 28 veces mayor que la de nuestra estrella, mientras que su luminosidad es unas 300.000 veces superior.
Además, su radio es cerca de 1.500 veces mayor que el del Sol, lo que la convierte en uno de los objetos estelares más enormes que se conocen.
Durante años también llamó la atención por su baja temperatura en comparación con otras supergigantes rojas, así como por estar rodeada por una densa estructura de gas y polvo que atenúa parte de su luz.
Un sistema estelar complejo
Los investigadores creen ahora que WOH G64 podría formar parte de un sistema estelar binario, lo que significa que estaría acompañada por otra estrella. Esta interacción entre ambas podría explicar algunos de los comportamientos extremos observados.
En particular, el análisis muestra que la estrella se volvió más caliente y adquirió un tono más amarillento entre 2013 y 2014, aumentando su temperatura en más de 1.000 grados. Posteriormente, en 2025, su brillo volvió a disminuir de forma notable.
Un fenómeno extremadamente raro
Aunque las supergigantes rojas son estrellas variables por naturaleza, los cambios observados en WOH G64 resultan mucho más extremos de lo habitual.
Los propios científicos reconocen que al inicio del estudio pensaron que podía tratarse de un error en las observaciones debido a la magnitud de las variaciones detectadas.
Para explicar lo ocurrido, los investigadores plantean dos posibles escenarios: que la estrella haya evolucionado realmente hacia una hipergigante amarilla tras expulsar parte de su atmósfera o que siempre haya sido una hipergigante amarilla que durante décadas aparentó ser una supergigante roja.
Un final inevitable: la explosión como supernova
Como ocurre con la mayoría de las estrellas masivas, el destino final de WOH G64 será probablemente una explosión de supernova.
A diferencia del Sol —que terminará convirtiéndose en una enana blanca rodeada por una nebulosa planetaria—, las estrellas gigantes como WOH G64 viven menos tiempo pero mueren de forma mucho más violenta.
Los astrónomos seguirán observando este sistema en los próximos años para comprender mejor su evolución y determinar si finalmente explotará como supernova, colapsará en un agujero negro o incluso podría fusionarse con su estrella compañera.
