Cigarrillos electrónicos en Europa: Riesgos de canales no regulados
El crecimiento del mercado de los cigarrillos electrónicos en Europa se ha visto acompañado por el aumento de canales de venta no regulados, generando preocupación sobre la calidad de los productos disponibles y su acceso para menores de edad. Además, esta situación distorsiona la finalidad de los vapeadores como herramienta para ayudar a los fumadores a dejar el tabaco, ofreciendo un producto con hasta un 90% menos de sustancias nocivas en comparación con los cigarrillos tradicionales.
Los e-líquidos, utilizados en estos dispositivos, están compuestos principalmente por propilenglicol, glicerina vegetal, nicotina y aromatizantes, que constituyen entre el 89% y el 99% del aerosol inhalado. Aunque estos compuestos son considerados seguros, el problema radica en aquellos vapeadores adquiridos a través de vías no reguladas, que no cumplen con los controles establecidos.
La Unión Europea establece requisitos específicos a través de la Directiva de Productos del Tabaco, que limita la cantidad de nicotina a 20 mg/ml, exige etiquetado y notificación de ingredientes. Sin embargo, un estudio del Instituto Fraunhofer IIS revela que casi uno de cada dos vapeadores en Europa proviene de fuentes irregulares, con un mercado que se estima en 6 600 millones de euros.
En España, alrededor del 30% del mercado de vapeadores es ilícito, y una gran parte de estas ventas se realiza a través de internet, donde los productos a menudo no cumplen con las normativas europeas. La falta de controles de edad y de verificación de producto se convierte en un riesgo, especialmente entre los menores, ya que datos de la OMS indican que los adolescentes tienen un 90% más de probabilidad de vapear en comparación con los adultos.
Recientes encuestas muestran que el 79%% de los jóvenes en España encuentra fácil adquirir vapeadores por internet, y los mecanismos de verificación son limitados. Esto se agrava con la aparición de dispositivos con diseños atractivos, que apelan al público joven sin controles efectivos.
Ante esta situación, el más reciente acuerdo entre PP y PSOE busca regular los canales de venta y limitar el acceso de menores a los vapeadores. La Proposición No de Ley prevé la necesidad de establecer un marco más seguro en la comercialización de estos productos.
Aunque este acuerdo no garantiza cambios legislativos inmediatos, representa un paso hacia la regulación que podría ayudar a mantener el control sobre un producto que, de ser gestionado adecuadamente, podría facilitar la transición hacia la reducción del consumo de tabaco convencional.
