La investigación comenzó el 8 de agosto de 2022, cuando la Unidad de Análisis de Riesgos de la Guardia Civil detectó un contenedor sospechoso en el Puerto de Algeciras.
El cargamento procedía de Costa Rica y declaraba transportar piñas tropicales, una mercancía habitual en el tráfico marítimo internacional.
Sin embargo, durante una inspección rutinaria, los agentes descubrieron algo que cambiaría el rumbo de la operación: varios paquetes rectangulares ocultos entre la fruta.
Las pruebas posteriores confirmaron las sospechas. Se trataba de cocaína de gran pureza destinada al mercado europeo.
Más de una tonelada de droga camuflada
En total, los investigadores localizaron 1 265 paquetes de cocaína con un peso neto de 1 270 kilos.
Según los cálculos policiales, el valor de esta droga en el mercado negro superaría los 45 millones de euros.
Ante la magnitud del hallazgo, la Fiscalía Antidroga autorizó una estrategia poco habitual: retirar la droga del contenedor y dejar que el envío continuara su recorrido para identificar a los responsables que pretendían recogerlo.
Los agentes extrajeron el alijo, volvieron a precintar el contenedor y permitieron que saliera del puerto sin levantar sospechas.
La entrega vigilada que siguió el camión hasta Estepona
El contenedor salió del Puerto de Algeciras en un camión que tomó la autovía A-7 en dirección a Málaga.
Durante el trayecto, los investigadores detectaron varios vehículos que realizaban maniobras de contravigilancia, una técnica habitual de las organizaciones criminales para comprobar si están siendo seguidas por la policía.
El convoy recorrió la autopista hasta desviarse hacia un polígono industrial de Estepona.
Fue en la mañana del 9 de agosto de 2022 cuando uno de los miembros de la banda se acercó al camión y golpeó la puerta de la cabina para que el conductor abriera.
Ese gesto activó la fase final del operativo policial.
En ese momento, los agentes intervinieron y detuvieron a los implicados, frustrando definitivamente la operación de narcotráfico.
Un estibador del puerto lideraba la red
Las investigaciones revelaron que el grupo estaba dirigido por un estibador del Puerto de Algeciras, quien conocía perfectamente el funcionamiento del tráfico de contenedores.
Según la sentencia judicial, el hombre mantenía contacto directo con los proveedores de la droga en Sudamérica y coordinaba el dispositivo desde su domicilio mediante mensajes de teléfono móvil.
Los agentes documentaron:
- Reuniones entre los implicados
- Seguimientos al contenedor dentro del puerto
- Vigilancias del camión durante el transporte
Durante los registros domiciliarios realizados en varios puntos de la Costa del Sol, incluida Marbella, la Guardia Civil encontró dinero en efectivo y una máquina contadora de billetes, elementos habituales en redes dedicadas al tráfico de drogas.
El método del “gancho ciego”
La banda utilizó el conocido sistema del “gancho ciego”, una técnica habitual en el narcotráfico internacional.
Este método consiste en introducir droga dentro de un contenedor con mercancía legal declarada, sin que el propietario legítimo del envío tenga conocimiento.
Cuando el contenedor llega a su destino, los narcotraficantes lo abren, retiran el alijo y vuelven a colocar un nuevo precinto, intentando que el movimiento pase desapercibido.
En este caso, la Guardia Civil se adelantó al plan y sustituyó la droga antes de que los narcos pudieran recuperarla.
El Supremo confirma penas de prisión
El caso ha recorrido todas las instancias judiciales hasta llegar al Tribunal Supremo, que ha puesto el punto final al proceso.
La sentencia confirma penas de hasta nueve años de prisión para los implicados por delito contra la salud pública relacionado con sustancias que causan grave daño a la salud.
Además, los condenados deberán afrontar multas que alcanzan los 150 millones de euros.
Los acusados recurrieron alegando vulneración de la presunción de inocencia, pero el Alto Tribunal ha rechazado todos los argumentos.
La Sala considera que las pruebas presentadas —seguimientos policiales, escuchas telefónicas y testimonios de los agentes— acreditan plenamente la participación de la banda en el tráfico de drogas.
Un golpe al narcotráfico en la Costa del Sol
La operación contra la cocaína en piñas Costa del Sol demuestra hasta qué punto las organizaciones criminales utilizan métodos sofisticados para introducir droga en Europa.
También evidencia la importancia de la vigilancia en los grandes puertos comerciales, donde cada día circulan miles de contenedores procedentes de todo el mundo.
En esta ocasión, la Guardia Civil logró anticiparse al plan de los narcotraficantes, seguir su rastro y detener a los responsables antes de que el alijo llegara a las calles.

