La polémica por la cantera de Miramontes vuelve al centro del debate político en Santiago tras una sentencia judicial que confirma daños ambientales. El gobierno local exige ahora a la Xunta actuar de inmediato ante un problema que vecinos llevan años denunciando.
El gobierno local presiona tras la sentencia judicial
El ejecutivo municipal de Santiago, liderado por BNG y Compostela Aberta (CA), llevará al pleno una moción conjunta para exigir a la Xunta de Galicia la retirada urgente de residuos acumulados en la cantera de Miramontes, ubicada en la parroquia de Grixoa.
La iniciativa llega después de que la Audiencia Provincial de A Coruña haya condenado a la empresa Tecnosolos Galaicos por un delito contra el medio ambiente, derivado de su actividad en estas instalaciones.
Ambos grupos reclaman que el gobierno autonómico active, “de manera inmediata”, el procedimiento dentro de sus competencias para:
- Eliminar los residuos acumulados
- Restaurar ambientalmente la zona afectada
Además, exigen un calendario claro con plazos concretos, así como información detallada sobre el estado actual de la cantera y los riesgos ambientales existentes.
Un conflicto enquistado con responsabilidad compartida
Desde el gobierno local recuerdan que el Concello ya actuó en el pasado, incluso trasladando el caso a la Fiscalía, tras detectar indicios de incumplimiento de la normativa ambiental.
Entre las actuaciones municipales destacan:
- Análisis de agua y aire
- Inspecciones técnicas en la cantera
- Apertura de expedientes por actividad no legalizada
Estos informes fueron trasladados a la Xunta, cuya Consellería de Medio Ambiente inició procedimientos sancionadores que posteriormente fueron ratificados por el TSXG.
Sin embargo, la situación actual evidencia, según denuncian los colectivos vecinales, una falta de actuación efectiva por parte del gobierno autonómico para resolver definitivamente el problema.
El origen del problema: tecnosuelos mal gestionados
El núcleo del conflicto radica en el uso y almacenamiento de los llamados tecnosuelos, una mezcla de residuos orgánicos, minerales y sustratos naturales destinada, en teoría, a la recuperación ambiental.
Entre sus componentes se incluyen:
- Lodos de depuradora y compost
- Escombros y cenizas
- Restos de poda o residuos industriales
Aunque esta práctica se considera una forma de valorización de residuos, en el caso de Miramontes se produjo un almacenamiento irregular, superando los límites permitidos y en zonas no autorizadas.
El resultado ha sido especialmente grave:
- Generación de olores intensos
- Filtraciones (lixiviados) sin control
- Contaminación del subsuelo y de las aguas
Todo ello agravado por dejar los materiales a la intemperie, sin las medidas de seguridad necesarias.
Vecinos en pie de guerra y exigencia de transparencia
La moción también busca reforzar el respaldo institucional a la plataforma de afectados y a la federación vecinal Ferusa, que llevan años denunciando el impacto sobre la salud pública y el entorno natural.
Los colectivos reclaman:
- Transparencia total sobre los riesgos
- Garantías técnicas en el proceso de retirada
- Evitar que la restauración genere nuevos impactos ambientales
Un caso que reabre el debate político en Galicia
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa la gestión ambiental en Galicia y el papel de las administraciones. Mientras el gobierno local intensifica la presión, la Xunta queda señalada por lo que la oposición califica como inacción prolongada.
La controversia no es menor: hablamos de un caso con sentencia judicial firme, afecciones al medio ambiente y una creciente indignación vecinal.
La pregunta que queda en el aire es inevitable:
¿Se actuará ahora con rapidez o volverá a dilatarse una solución que lleva años pendiente?

