La provincia mantiene una aparente estabilidad en los datos globales, pero las cifras municipales revelan una realidad desigual. Vinaròs lidera el aumento de la delincuencia con una subida superior al 30%, mientras Burriana encabeza los descensos.
Lo que reflejan las estadísticas oficiales va mucho más allá de una simple décima arriba o abajo. Mientras algunas localidades consiguen contener la delincuencia, otras registran incrementos que empiezan a generar preocupación entre vecinos y autoridades.
Los últimos datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior muestran una provincia de Castellón dividida en dos velocidades: municipios que reducen las infracciones penales y otros donde los delitos avanzan con fuerza.
Castellón cierra el trimestre con una subida mínima, pero engañosa
La provincia registró 6 874 infracciones penales entre enero y marzo de 2026, lo que supone un incremento del 0,4% respecto al mismo periodo del año anterior.
A primera vista, la evolución parece estable. Sin embargo, un análisis detallado de los municipios de más de 20.000 habitantes revela diferencias muy significativas que desmontan cualquier lectura simplista de los datos.
Mientras algunas ciudades mejoran sus registros, otras experimentan aumentos de dos dígitos que alteran el equilibrio provincial.
Vinaròs lidera el aumento de la delincuencia
La situación más llamativa se produce en Vinaròs, donde las infracciones penales han aumentado un 30,5% en apenas un año.
La localidad contabilizó 500 delitos e infracciones penales durante el primer trimestre, convirtiéndose en el municipio con el crecimiento más elevado de toda la provincia.
Este incremento sitúa a la ciudad del norte castellonense como uno de los principales focos de preocupación dentro del balance provincial.
La Vall d’Uixó y Onda también empeoran sus cifras
Junto a Vinaròs, otros dos municipios registran incrementos relevantes.
La Vall d’Uixó
- 373 infracciones penales
- +18% respecto a 2025
Onda
- 260 infracciones penales
- +11,6% respecto a 2025
Estas tres localidades son las únicas del grupo analizado que presentan un comportamiento claramente negativo durante el inicio de 2026.
Burriana lidera las bajadas
En el lado opuesto aparece Burriana, que protagoniza la mayor reducción de criminalidad de toda la provincia.
La ciudad registró:
- 426 infracciones penales
- -21% respecto al primer trimestre de 2025
Se trata del descenso más acusado entre los principales municipios castellonenses.
Almassora, Vila-real y Castellón también mejoran
Otros municipios importantes también muestran una evolución favorable.
Almassora
- 369 infracciones
- -13,2%
Vila-real
- 330 infracciones
- -6,3%
Castellón de la Plana
- 1 819 infracciones
- -5,7%
Especialmente relevante resulta el caso de la capital provincial, que continúa concentrando el mayor volumen absoluto de delitos pero consigue reducir sus cifras respecto al año anterior.
Benicarló y Benicàssim mantienen la tendencia descendente
La evolución también es positiva en otras localidades costeras.
Benicarló
- 439 infracciones
- -5%
Benicàssim
- 220 infracciones
- -1,3%
Aunque los descensos son más moderados, consolidan una tendencia de estabilidad en estos municipios.
Un mapa de la criminalidad con fuertes contrastes
Los datos dejan una conclusión evidente: Castellón no presenta una evolución homogénea de la seguridad ciudadana.
Municipios que bajan la criminalidad
- Burriana (-21%)
- Almassora (-13,2%)
- Vila-real (-6,3%)
- Castellón de la Plana (-5,7%)
- Benicarló (-5%)
- Benicàssim (-1,3%)
Municipios que aumentan la criminalidad
- Vinaròs (+30,5%)
- La Vall d’Uixó (+18%)
- Onda (+11,6%)
La disparidad de resultados evidencia que detrás de la ligera subida provincial del 0,4% existen realidades muy distintas según el municipio analizado.
Castellón capital sigue concentrando más delitos
Pese al descenso registrado, Castellón de la Plana continúa siendo el municipio con más infracciones penales de toda la provincia.
Ranking de delitos registrados:
- Castellón de la Plana: 1 819
- Vinaròs: 500
- Benicarló: 439
- Burriana: 426
- La Vall d’Uixó: 373
- Almassora: 369
- Vila-real: 330
- Onda: 260
- Benicàssim: 220
Una estabilidad provincial que oculta problemas locales
El balance del primer trimestre demuestra que la seguridad en Castellón no puede analizarse únicamente desde una perspectiva provincial.
Mientras varias ciudades consiguen reducir la delincuencia, Vinaròs, La Vall d’Uixó y Onda concentran incrementos que rompen la tendencia general y plantean interrogantes sobre la evolución de la criminalidad en determinadas zonas de la provincia.
La evolución de los próximos trimestres será clave para determinar si estos aumentos responden a circunstancias puntuales o si anticipan un cambio más profundo en el mapa de la seguridad castellonense.
