La Guardia Civil desmantela un grupo criminal especializado en robos a salones de juego tras meses de investigación entre Galicia y Murcia.
Lo ocurrido en la frontera gallega vuelve a poner el foco sobre el auge de las bandas itinerantes especializadas en robos organizados. Mientras los vecinos de la comarca de Verín denuncian desde hace tiempo una creciente sensación de inseguridad, los investigadores han destapado ahora una operación perfectamente planificada que terminó con el saqueo de un casino y la desaparición de 50 000 euros.
La operación, coordinada por la Guardia Civil, revela además cómo grupos criminales asentados fuera de Galicia actúan con movilidad total por distintas regiones españolas, aprovechando infraestructuras, carreteras y una logística cada vez más sofisticada.
La Guardia Civil cierra la operación “Gamblin OU”
La investigación arrancó el pasado mes de febrero tras el espectacular robo de un cajero automático en el casino situado en Feces de Abaixo, en el municipio ourensano de Verín, una de las zonas fronterizas más sensibles entre España y Portugal.
Según confirmó la Guardia Civil, los agentes han detenido ya a tres hombres de entre 26 y 42 años, todos ellos vinculados presuntamente a un grupo criminal especializado en asaltar salones de juego y establecimientos de ocio.
Los arrestos se produjeron en distintos puntos de España:
- San Javier (Murcia): primer detenido el día 19.
- Torre Pacheco (Murcia): segundo arresto el día 20.
- Verín (Ourense): tercer implicado detenido este lunes.
Además, existe un cuarto investigado, aunque por el momento no ha sido arrestado.
Un robo planificado al detalle
La investigación policial sostiene que el golpe fue preparado con antelación y ejecutado con precisión. Antes de dirigirse al casino, los delincuentes robaron una furgoneta en la localidad de Pazos, también en el municipio de Verín.
Con ese vehículo se desplazaron hasta el salón de juego de Feces de Abaixo, donde actuaron durante la madrugada. Allí:
- forzaron la puerta de acceso;
- accedieron al interior del establecimiento;
- desencajaron el cajero automático, que estaba anclado tanto al suelo como a las paredes;
- y cargaron la estructura completa en la furgoneta robada.
Posteriormente huyeron hacia una zona de monte en Mandín, donde los agentes localizaron tanto el vehículo como los restos del cajero completamente destrozado.
Los investigadores calculan que los asaltantes consiguieron hacerse con un botín cercano a los 50 000 euros en efectivo.
Bandas itinerantes y delincuencia organizada
Uno de los elementos que más preocupa a las fuerzas de seguridad es el perfil de la organización investigada. Según las pesquisas, varios de sus miembros estaban asentados en la provincia de Murcia, desde donde presuntamente coordinaban desplazamientos por distintos puntos del país para ejecutar robos rápidos y altamente rentables.
Este tipo de grupos criminales suele actuar siguiendo un patrón muy concreto:
- robo previo de vehículos;
- vigilancia de establecimientos vulnerables;
- ataques nocturnos rápidos;
- destrucción inmediata de cajeros para dificultar pruebas;
- dispersión territorial tras el golpe.
Fuentes policiales consideran que este fenómeno evidencia la creciente profesionalización de ciertas redes criminales, capaces de operar entre comunidades autónomas con enorme facilidad.
El Tribunal de Verín coordina la causa judicial
Todos los implicados deberán responder ahora ante el Tribunal de Instancia de Verín como presuntos autores de:
- robo con fuerza;
- sustracción de vehículo;
- y pertenencia a grupo criminal.
La operación “Gamblin OU” ha sido desarrollada por la Policía Judicial de la Guardia Civil, que mantuvo abierta la investigación durante varios meses hasta lograr identificar a los sospechosos y seguir sus movimientos entre Galicia y Murcia.
La inseguridad en zonas fronterizas vuelve al debate
El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en las áreas fronterizas gallegas y sobre la capacidad de determinadas bandas organizadas para actuar con rapidez en localidades pequeñas, donde muchos negocios carecen de sistemas avanzados de protección.
En municipios como Verín, comerciantes y empresarios llevan tiempo alertando del incremento de delitos patrimoniales y del temor creciente ante robos cada vez más agresivos y organizados.
La actuación policial ha permitido resolver este golpe, pero la preocupación sigue sobre la mesa: ¿están suficientemente protegidos los pequeños municipios frente a redes criminales itinerantes cada vez más especializadas?